
La Plaza de la Muntanyeta ha amanecido este martes completamente despejada de tiendas de campaña. Tras diez días de acampada ininterrumpida, los colectivos han decidido levantar el campamento para concentrar sus esfuerzos en la huelga general convocada para el próximo 11 de noviembre. La Subdelegación del Gobierno en la provincia de Alicante ha mantenido el perímetro acordonado por la Policía Nacional, aunque la plaza ya no alberga a los manifestantes.
Los sindicatos de vivienda de Carolinas y de la Zona Nord, principales impulsores de la movilización, cedieron el testigo de la organización a una asamblea el pasado sábado. Esta decisión se tomó tras una manifestación que recorrió el centro de la ciudad.
Los organizadores consideran que el objetivo principal de la campaña se ha cumplido. La protesta se inició el 3 de octubre, tras la manifestación convocada por los sindicatos, y se extendió inicialmente de forma indefinida. La situación generalizada de la vivienda, agravada por el caso Maricarmen, impulsó la medida de presión. Aunque los decretos de vivienda aprobados por el Ejecutivo fueron valorados positivamente, los sindicatos los calificaron de medidas paliativas que no resuelven el problema de fondo.
Durante la acampada, la plaza acogió a más de 70 personas que se refugiaron en unas cuarenta tiendas. La actividad incluyó charlas, mesas redondas y acciones informativas sobre el porcentaje del alquiler en los presupuestos familiares. La protesta también registró momentos de tensión, como la presencia de un vehículo con música a todo volumen y un grupo de jóvenes que increpó a los manifestantes, requiriendo la intervención de la Policía Nacional para evitar enfrentamientos.
Cristina Lucas, portavoz de la acampada, ha destacado que cada colectivo debe ahora ocuparse de sus respectivas causas. La asamblea que ha seguido coordinando la protesta tras la salida de los sindicatos cree que ha cumplido su cometido. El foco se traslada ahora a la huelga general, donde los diferentes grupos sociales deben atender sus propios cometidos dentro de la movilización nacional.