
La Policía Local de Valencia ha comenzado hoy, martes 13 de octubre, a imponer multas por incumplir la nueva ordenanza municipal de limpieza urbana. La normativa, aprobada en mayo de 2026 y vigente desde el 15 de junio, ha endurecido considerablemente los castigos para quienes ensucien las calles.
Entre las infracciones más habituales que ahora tienen precio se encuentra tirar colillas, cáscaras, chicles o papeles al suelo sin usar las papeleras. Esta conducta, que antes se consideraba menor, puede acarrear sanciones de hasta 1.500 euros.
Las multas alcanzan su techo máximo de 3.000 euros en casos más graves. Dejar basura dispersa, abandonar enseres voluminosos fuera de los puntos establecidos o depositar bolsas de residuos domésticos en papeleras públicas están castigados con cantidades que oscilan entre 1.500 y 3.000 euros.
Los propietarios de mascotas tienen una obligación clara: recoger los excrementos y limpiar cualquier suciedad generada por sus animales durante los paseos. El incumplimiento de esta norma conlleva una multa de hasta 1.500 euros. El consistorio recuerda que existe un servicio gratuito de recogida de muebles y enseres, accesible a través del teléfono 010, para evitar que los vecinos acaben tirando estos objetos a la calle.
La campaña informativa, bajo el lema "Una ciudad más limpia la hacemos todos", ha servido para dar a conocer estas nuevas reglas.