
Orihuela celebró el Día de la Comunidad Valenciana con un acto institucional en la Plaza del Carmen, un espacio que reunió a concejales, fuerzas de seguridad, autoridades locales y representantes de la sociedad civil. La jornada comenzó con la izada de la bandera al son del himno nacional, marcando el inicio de una ceremonia que buscó destacar el papel histórico de la ciudad dentro del territorio valenciano. El alcalde, Pepe Vegara, aprovechó el discurso para definir la identidad oriolana como una realidad inseparable de la española, rechazando cualquier distinción que pudiera restar peso a la pertenencia común. Vegara recordó que la valencianía de Orihuela no es fruto de una decisión administrativa, sino de una historia compartida defendida por generaciones anteriores. El regidor oriolano subrayó que ser valenciano y español son identidades complementarias, sin que una anule a la otra. En este contexto, el alcalde también hizo referencia a los acontecimientos ocurridos en Ceuta el pasado mes de julio, describiéndolos como un ataque grave a la integridad territorial del país. Desde Orihuela, se expresó una solidaridad plena con la ciudad autónoma y sus instituciones, reafirmando el respaldo a la unidad nacional sin ambigüedades. La cohesión territorial de Orihuela fue otro eje central del discurso, con Vegara describiendo al municipio como un territorio con muchas caras pero una sola alma. El alcalde destacó la diversidad del municipio, que incluye casco histórico, pedanías y costa, como una riqueza que requiere unidad para funcionar eficazmente. Se prometió que todos los vecinos, independientemente de su lugar de residencia, tendrían los mismos derechos y la misma ciudad detrás. El discurso también abordó la situación política inminente, advirtiendo sobre la apertura de un nuevo ciclo electoral antes del 9 de octubre. Vegara instó a que este periodo se caracterizara por la confrontación de proyectos y no por ataques personales, priorizando el interés de los oriolanos sobre los intereses particulares. Finalmente, el alcalde reclamó justicia territorial para Orihuela, pidiendo que el peso demográfico y económico de la ciudad se traduzca en inversión real. También solicitó la recuperación del Llibre dels Repartiments, un patrimonio histórico que guarda la memoria escrita de los pueblos y que debería regresar a Orihuela. El acto concluyó con el izado de la Senyera al son del Himno de la Comunidad Valenciana, interpretado por el coro Ginés Pérez de la Parra y la banda del Conservatorio, acompañado por el disparo de una traca.