
La delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, ha confirmado que el dispositivo policial se ha ampliado hasta los 1.700 agentes, lo que supone un incremento de 500 efectivos respecto a los 1.200 inicialmente previstos. Esta decisión responde a la necesidad de compatibilizar los actos institucionales y festivos con la presencia de una acampada por el derecho a la vivienda que ocupa parte de la explanada central desde el pasado sábado.
El despliegue incluye la colocación de decenas de furgonetas de la Policía Nacional, especialmente en el entorno de la fuente y frente al balcón municipal, para blindar el inicio de la procesión cívica. La organización de los actos ha acordado la retirada de tiendas de campaña de la zona próxima a la fuente para facilitar el paso de la Real Senyera, que regresará al Ayuntamiento desde la calle Barcas. Las tiendas han sido trasladadas a otras áreas, como el entorno del antiguo edificio de Correos y un lateral de la explanada.
Bernabé ha destacado que el Ayuntamiento de Valencia ha tomado la decisión de mantener todos los actos programados, a pesar de la situación extraordinaria. La delegada ha subrayado que la acampada ejerce un derecho constitucional de reunión avalado jurídicamente, y ha hecho un llamamiento a la responsabilidad de todos los ciudadanos y responsables políticos para garantizar la convivencia. Ha advertido que ciertos mensajes no ayudan a la concordia y ha pedido evitar declaraciones que aumenten la tensión.
El operativo de seguridad está activo desde las 07:00 horas de la mañana y el equipo de coordinación se ha reunido desde las 16:00 horas del día anterior en la Jefatura de la Policía. La delegada ha asegurado que el dispositivo está funcionando correctamente y ha recordado que ya se han cumplido 24 horas con grandes actos y celebraciones sin incidentes. La jornada continúa con manifestaciones por la tarde y la Entrada de Moros y Cristianos, que también requerirá un refuerzo policial debido a la afluencia masiva de público.