
Ignasi Garcia, portavoz de Compromís en el consistorio castellonense, ha vuelto a poner sobre la mesa la recuperación del nombre de la plaza del País Valencià. La coalición valencianista mantiene esta promesa condicionada a su regreso al gobierno municipal.
La controversia tiene su origen en una decisión tomada el 8 de octubre de 2025. En aquella jornada, el ejecutivo local, formado por PP y Vox, aprobó sustituir la denominación histórica del espacio por la de plaza del Nou d’Octubre.
Garcia ha señalado que esta actuación contradice directamente lo establecido en el pacto de gobierno entre los dos partidos que ahora ostentan la alcaldía. El punto 67 de dicho acuerdo de gobierno entre PP y Vox establecía expresamente la voluntad de buscar el consenso de todos los grupos políticos para la denominación de calles, espacios e instalaciones municipales. El portavoz ha recordado que el propio PP había apelado públicamente a este compromiso antes del cambio, defendiendo que cualquier modificación se haría de manera consensuada.
La crítica se ha centrado especialmente en la figura de la alcaldesa, Begoña Carrasco. Garcia ha acusado a la titular del ejecutivo de haber firmado un compromiso de consenso y haberlo incumplido posteriormente. El representante de Compromís ha considerado que este episodio demuestra hasta qué punto el PP ha acabado asumiendo las imposiciones identitarias de la ultraderecha, a la que considera responsable de esta intransigencia.
Más allá de la nomenclatura, el portavoz ha defendido la plena legitimidad de la denominación País Valencià. Ha recordado que el preámbulo del Estatuto de Autonomía recoge la concepción moderna del País Valencià como una de las tradiciones que confluyen en la autonomía valenciana. Garcia ha manifestado que no pueden pretender decirnos cómo debemos sentirnos valencianos, cómo debemos hablar o qué manera de entender nuestra identidad es válida y cuál no. La coalición ha concluido que Castelló es una ciudad plural y que nadie debe sentirse señalado por hablar valenciano o por vivir su identidad con normalidad.