La última vez que los barcos de The Ocean Race zarpen desde el Puerto de Alicante será el 17 de enero de 2027. La organización del evento y las administraciones portuguesas han confirmado que la salida se trasladará a Oporto, una ciudad que asumirá las próximas tres ediciones en 2030, 2034 y 2038. Además, Portugal acogerá al menos seis ediciones de The Ocean Race Europe durante los próximos trece años, consolidando su nuevo papel central en el calendario de la competición.
La etapa de salida implicaba mayores preparativos, estancias más largas y una gran actividad en tierra, un modelo que se forjó en Alicante y cuyo impulso ha menguado en los últimos años. La pérdida de la sede organizativa y la fase de inicio supone un golpe significativo para la repercusión internacional y el impacto económico que generaba el evento.
A pesar de la marcha de la organización, el alcalde de Alicante, Luis Barcala, ha mostrado su confianza en que las negociaciones entre la Generalitat y The Ocean Race lleguen a buen puerto. Barcala se ha encomendado a que la ciudad siga teniendo un papel protagonista en la regata más allá de 2027, aunque ni el Ayuntamiento ni fuentes del Consell han explicado qué propuestas hay sobre la mesa. La Generalitat, liderada por Juanfran Pérez Llorca, y la propia organización de la regata, a través de su presidente Richard Brisius, han defendido públicamente la continuidad de la relación y la voluntad de construir un futuro brillante juntos.
El futuro de la presencia alicantina en la competición sigue por definir. Las opciones más probables incluyen que la ciudad se convierta en sede de la salida o la llegada de una de las etapas intermedias de las próximas ediciones, o que asuma un espacio preponderante en The Ocean Race Europe. También se baraja la posibilidad de que Alicante se consolide como sede permanente del museo de la competición y de su centro de control, un espacio integrado en el muelle 10 del Puerto de Alicante desde el que se monitoriza telemáticamente el desarrollo del evento. El museo, inaugurado en 2012, también está en el aire, ya que el acuerdo con Oporto incluye la apertura de un nuevo museo en la ciudad portuguesa.
La mudanza de la organización se concretará en 2028, lo que plantea la incógnita del traslado de la plantilla actual de 49 trabajadores, que puede oscilar entre las tres decenas de los años entre regatas y más de un centenar de empleados en el momento de las salidas. Mientras tanto, las administraciones alicantinas se mantienen volcadas en los preparativos de la salida del próximo 17 de enero, con la esperanza de que sea la mejor en la historia de la regata oceánica. Las negociaciones continúan abiertas y se espera que los términos de la nueva era de la regata sin salida en Alicante se concreten en 2027, cuando se celebre la última edición con salida en la ciudad.