
Javier Aguirre se estrena este domingo como entrenador del Valencia CF ante el Racing de Santander en El Sardinero, en un partido que representa tanto un nuevo capítulo en su carrera como una prueba clave para el equipo. El técnico mexicano, que ha demostrado una notable consistencia en sus estrenos en LaLiga, busca prolongar una racha positiva que lo ha acompañado en cinco de sus seis primeros partidos con nuevos equipos, con solo una derrota en su historial de debut. Su balance global en estos encuentros es de dos victorias, tres empates y una sola derrota, lo que refuerza la confianza en su capacidad para arrancar con buen pie en cualquier etapa.
Aguirre debutó por primera vez en Primera División en 2002 al mando de Osasuna, donde empató 2-2 ante el Villarreal. Desde entonces, ha iniciado su etapa en la máxima categoría en cinco ocasiones más: con Atlético, Zaragoza, Espanyol, Leganés y Mallorca. En todos los casos, salvo uno, el inicio fue positivo: ganó con Atlético y Leganés, y empató con Osasuna, Zaragoza y Espanyol. Su única derrota en un estreno llegó con el Mallorca, en 2021-2022, cuando el equipo perdió 1-0 ante el Getafe, aunque logró la permanencia al final de la temporada.
El escenario del Sardinero tiene un significado especial para Aguirre. Ha ganado en este estadio dos veces como entrenador del Atlético, en 2006 y 2008, y también venció allí en 2003 con Osasuna. Sus tres visitas al feudo cántabro han terminado con victoria o empate, lo que alimenta el optimismo del técnico mexicano antes de su primer partido con el Valencia.
Sin embargo, el camino no será sencillo. El equipo afronta una serie de bajas importantes antes del encuentro. Arnaut Danjuma, que no ha entrenado con el grupo durante todo el parón de selecciones, es una de las principales ausencias. Lo mismo ocurre con Rioja, cuya baja se suma a la de Foulquier, que también se encuentra fuera de combate. Aunque Tárrega, Diakhaby y Copete han participado en la sesión, el africano podría aún no estar listo para el choque. El entrenador confía en recuperar a más jugadores antes del partido, pero las dudas sobre el once inicial son evidentes.
La situación del atacante neerlandés ha sido objeto de debate en el club. Desde hace meses, Danjuma se ha convertido más en un problema que una solución, y su salida en verano fue considerada como una posibilidad real. Solo la falta de alternativas en el ataque y la baja oferta del PSV, cuyo 50% iba para el Villarreal, hicieron que permaneciera en la plantilla. Ahora, su ausencia podría marcar la diferencia en un partido clave para el Valencia, que afronta un rival directo en la lucha contra el descenso.
El partido no solo es una prueba de Aguirre como técnico, sino también una oportunidad para que el Valencia comience a reencontrarse con la regularidad. Con un parón de selecciones inusualmente largo, el equipo ha tenido que adaptarse a una rotación forzada y a una lista de lesionados que amenaza con afectar el rendimiento. A pesar de todo, el objetivo sigue siendo claro: empezar con buen pie en el nuevo ciclo, aprovechando la historia positiva de Aguirre en El Sardinero y su capacidad para arrancar con resultados.