El Hospital Clínico Universitario de València ha dejado huella en la política sanitaria nacional al participar activamente en la elaboración del Libro Blanco del Dolor Agudo en España. El documento, presentado esta semana en el Congreso de los Diputados, no es un simple informe técnico, sino un llamado urgente a transformar la forma en que se aborda el dolor agudo en todos los niveles asistenciales. La participación del centro valenciano no es casual: cuenta con más de dos décadas de experiencia en el tratamiento del dolor, una trayectoria que ha consolidado su posición como referente en la región y en el ámbito nacional.
La Unidad del Dolor Agudo, integrada en el Servicio de Anestesiología, Reanimación y Terapia del Dolor, ha sido el eje central de esta colaboración. Su coordinador, Juan Carlos Tornero, ha formado parte del grupo de expertos que redactó el documento, aportando conocimiento clínico y evidencia práctica. Su aporte no se limita a la teoría: la unidad se encarga de la valoración, control y seguimiento de pacientes, especialmente en el periodo postoperatorio, con el objetivo de minimizar el sufrimiento y acelerar la recuperación. Este enfoque integral ha sido clave para las recomendaciones del Libro Blanco.
El documento destaca que un buen tratamiento del dolor no solo mejora la calidad de vida del paciente, sino que también favorece una recuperación más rápida y segura tras intervenciones quirúrgicas o procesos agudos. Además, reduce el impacto de la enfermedad en la vida laboral y familiar, así como en el sistema sanitario. Estas conclusiones, respaldadas por datos clínicos y experiencia asistencial, han sido recogidas en un informe que busca impulsar políticas públicas para garantizar una atención al dolor agudo de calidad en todo el territorio nacional.
El Hospital Clínico no solo aporta experiencia en dolor agudo. Su Unidad Dolor Crónico también es un referente, con una cartera de servicios que incluye técnicas intervencionistas como bloqueos, infiltraciones, radiofrecuencia, epiduroscopia y neuromodulación. Además, destaca como centro de excelencia en terapia intratecal, una técnica avanzada para el control del dolor en casos complejos. Esta doble especialización —agudo y crónico— refuerza su papel como centro de referencia en el campo del dolor.
El Libro Blanco ha sido editado por la Sociedad Española del Dolor y la Sociedad Española Multidisciplinar del Dolor, y su presentación en el Congreso de los Diputados reunió a profesionales sanitarios, expertos y representantes institucionales. El acto no solo fue una celebración del trabajo conjunto, sino también una advertencia: aunque el documento contiene propuestas concretas, su implementación dependerá de la voluntad política y la inversión en recursos humanos y tecnológicos. El reto ahora es traducir estas recomendaciones en cambios reales en las urgencias, quirófanos y consultas de todo el país.
La participación del Hospital Clínico de València en este proyecto nacional no es un mero reconocimiento institucional. Es una señal de que el modelo valenciano de atención al dolor, basado en la integración multidisciplinar y la experiencia clínica, puede servir de ejemplo para otros centros. El reto ahora es que las propuestas del Libro Blanco no queden en papel, sino que se conviertan en normas de práctica clínica obligatorias, garantizando que ningún paciente sufra más de lo necesario por falta de un tratamiento adecuado.