
Un operativo policial coordinado por la Guardia Civil de Almassora ha concluido con la detención de seis personas entre los 18 y 48 años, acusadas de delitos relacionados con tráfico de drogas, robos con violencia e intimidación y reclamaciones judiciales. Las actuaciones se desarrollaron entre el 26 y el 30 de septiembre en distintos puntos del casco urbano, con un enfoque claro en la seguridad ciudadana.
El primer arresto tuvo lugar el 26 de septiembre en la Avenida Generalitat, donde un hombre de 44 años fue sorprendido con dos bolsas ocultas entre sus pertenencias que contenían 4,85 gramos de una sustancia blanquecina. Tras el análisis, se confirmó que se trataba de ketamina, lo que motivó su detención como presunto autor de un delito de tráfico de drogas. La sustancia fue incautada y puesta bajo custodia para su posterior remisión a la autoridad judicial.
En paralelo, entre el 27 y el 30 de septiembre, se procedió a la detención de tres personas reclamadas por la Justicia. Sobre ellos pesaban órdenes vigentes de búsqueda, detención y personación emitidas por el Tribunal de Instancia de Málaga, el Juzgado de Instrucción de Castellón y la Sección Penal del Tribunal de Instancia de Castellón de la Plana. Su localización se produjo durante servicios de seguridad ciudadana en la localidad.
La vertiente más violenta de la operación se centró en dos jóvenes: uno de 18 años y otro de 31. El primero fue detenido el 28 de septiembre en la calle La Paz tras intentar asaltar en dos ocasiones a la misma víctima. En el primer intento, agredió a la víctima en una mano con una vara de madera; en el segundo, esgrimió una navaja para exigirle dinero. El segundo detenido, de 31 años, fue interceptado en la avenida José Ortiz tras arrebatarle el bolso a un peatón con un fuerte tirón. Durante su huida, arrojó el bolso, lo que permitió a los agentes recuperar los objetos sustraídos.
Todas las diligencias fueron instruidas por la Guardia Civil de Almassora, y los seis detenidos quedaron a disposición de las autoridades judiciales competentes para que se determinen las medidas a adoptar en cada caso. La operación se enmarca en una intensa ofensiva contra el delito que ha permitido retirar de las calles a individuos considerados peligrosos y neutralizar actividades delictivas que afectaban directamente a la tranquilidad de la población.