
La madrugada de este viernes se convirtió en un punto de inflexión para el norte de Castellón. Tras horas de lluvia intensa, el Centro de Coordinación de Emergencias activó la Situación 0 del Plan Especial de Inundaciones en las provincias de Valencia y Castellón. La medida se tomó tras la activación de la alerta hidrológica en la cuenca Sènia-Alt Maestrat y Alt Túria, donde los cauces ya mostraban signos de crecida crítica.
En la zona de la Sénia-Baix Maestrat, la alerta hidrológica pasó a nivel naranja. Esta clasificación implica un riesgo elevado de inundaciones en ríos, barrancos y cauces. Paralelamente, en el Mijares se declaró una preemergencia-Alerta Hidrológica nivel amarillo, lo que exige vigilancia reforzada. Ambas decisiones fueron acompañadas de instrucciones claras: los ayuntamientos afectados deben activar sus planes municipales de emergencia y reforzar el control de puntos críticos.
El litoral de Castellón sigue bajo alerta roja por lluvias, una situación que se mantiene a pesar de que se ha desactivado en otras zonas. En el interior de la provincia, la alerta naranja por lluvias continúa vigente, mientras que en el interior de Valencia y Alicante se mantiene el nivel amarillo. La alerta por tormentas también permanece en amarillo en toda la Comunitat Valenciana.
Los bomberos de Castellón han tenido una noche intensa. En Orpesa, Almassora y Santa Magdalena de Pulpis, han intervenido en múltiples emergencias: desde achiques en viviendas y ascensores hasta la revisión de un camping afectado por acumulaciones de agua. La situación ha obligado a reforzar la vigilancia en zonas de alto riesgo.
La previsión de precipitaciones es alarmante: hasta 90 litros por metro cuadrado en una hora y 250 en 12 horas. Esta cantidad puede provocar desbordamientos rápidos en cauces estrechos y barrancos. Las autoridades piden extremar la precaución, especialmente en zonas urbanas y rurales con pendientes.
La coordinación entre todos los organismos implicados es clave. El Centro de Coordinación exige que todos los servicios activen sus procedimientos operativos, mantengan la comunicación constante y compartan información en tiempo real. La situación sigue evolucionando, y cualquier cambio será comunicado de inmediato.
El riesgo no es solo de inundaciones. El desbordamiento de cauces puede provocar deslizamientos, cortes de carreteras y daños en infraestructuras. Por eso, la alerta no se limita a los municipios directamente afectados, sino que abarca toda la red de emergencias.
Aunque la alerta roja se ha desactivado en el interior de Castellón y el litoral de Valencia, el peligro sigue presente en el litoral de Castellón. Las autoridades no descartan nuevas evoluciones, especialmente si las lluvias continúan con la misma intensidad. La población debe mantenerse informada y seguir las recomendaciones de seguridad.