
La Generalitat de Cataluña dará inicio el próximo 13 de octubre a la última etapa de las obras del TRAM de Castelló de la Plana, tras finalizar el periodo estival y el día festivo del 9 de octubre. Esta decisión responde a la necesidad de reducir al máximo el impacto sobre el tráfico, especialmente en la zona costera, donde la movilidad se intensifica durante el verano. La coordinación entre la Conselleria de Infraestructuras y el Ayuntamiento de Castelló de la Plana ha permitido planificar esta fase final en un momento en que la afluencia de vehículos y peatones disminuye significativamente.
Los trabajos pendientes se centran en la finalización de elementos clave para la movilidad sostenible, como la construcción del carril bici y el pintado del carril reservado para el TRAM. Además, se llevarán a cabo ajustes menores en la infraestructura y se reforzará la coordinación del dispositivo de tráfico y semáforos, asegurando una operativa fluida y segura cuando el servicio vuelva a su funcionamiento completo.
Durante el verano, la Generalitat ya había implementado un servicio provisional que permitió el acceso directo a las playas sin transbordo, aprovechando la plataforma del TRAM ya construida. Este sistema, activado el 22 de junio, contó con tres vehículos nuevos que circulaban por la avenida de Castalia, evitando el Planetario, y logró mejorar la frecuencia y reducir el tiempo de viaje en las líneas directas. También se puso en marcha un refuerzo entre el Grao y las playas, con un vehículo diésel que operó en la misma vía.
La directora general de Infraestructuras de Transporte Terrestre, María José Martínez Ruzafa, y la alcaldesa Begoña Carrasco han trabajado conjuntamente en la planificación de esta última fase, asegurando que los últimos detalles se ajusten a las necesidades del entorno urbano y costero. El objetivo es que el sistema esté completamente operativo y estable antes del final del verano, con todos los elementos de movilidad sostenible en funcionamiento.
El dispositivo de verano ya demostró su eficacia al ofrecer mejoras significativas respecto al servicio anterior, tanto en comodidad como en eficiencia. La reorganización permitió una mayor conectividad entre el centro de la ciudad y las zonas de playa, optimizando el recorrido y facilitando el desplazamiento de residentes y visitantes.
Con la reanudación de las obras, el foco se desplaza hacia la conclusión de los últimos aspectos técnicos y urbanísticos del proyecto. Una vez finalizados, el TRAM de Castelló de la Plana estará listo para ofrecer un servicio integral, seguro y sostenible, alineado con los objetivos de movilidad urbana y medioambiental de la región.