
Péter Gulácsi ha dejado de ser un nombre nuevo para convertirse en figura clave del Villarreal. Tras apenas dos meses en el club, el portero húngaro ha asumido la titularidad con naturalidad, tras comenzar como suplente en LaLiga. Su adaptación no se limita al campo: ha empezado clases de español, entiende bastante, aunque aún le cuesta expresarse, y su familia ya se integra en la comunidad valenciana. «No vengo solo a jugar, sino a aprender y conocer una nueva cultura y lengua», ha dicho, destacando que tanto él como sus hijos están aprendiendo español.
En el terreno de juego, su influencia es clara. Gulácsi ha destacado que el trabajo del portero no se reduce a parar balones, sino a organizar el equipo y evitar que se generen ocasiones. «Nuestro trabajo no es solo parar el balón, sino organizar el equipo y evitar que nos hagan ocasiones», señaló. Por eso prefiere partidos en los que el equipo controle el juego y conceda poco. Esta idea encaja con el proyecto de Iñigo Pérez, que busca dominar, atacar con balón y encontrar espacios. «Jugamos como un equipo grande», afirmó el guardameta, reconociendo que el equipo ha tenido fases buenas, pero aún debe ser más consistente.
La prioridad del húngaro es dejar la portería a cero. «Para mí duele como portero no conseguirlo», admitió, y considera que el equipo ha sido más estable en los últimos partidos, aunque encajó goles. «En los dos últimos partidos, encajamos, pero lo hicimos mejor. Fuimos un equipo más estable», señaló. Aunque el resultado no refleja aún la calidad del equipo, Gulácsi defiende que el Villarreal merece más puntos. «Me impresionó mucho la calidad del equipo. Vengo del tercer mejor equipo de Alemania y llego al tercer mejor equipo de España», comparó.
El próximo gran reto es el partido contra el Real Madrid, el 10 de octubre, en el Santiago Bernabéu. Gulácsi ya ha jugado dos veces allí con el Leipzig, con una derrota y un empate. Ahora, su objetivo es claro: «Busco mi primera victoria en el Bernabéu». Aunque reconoce que será muy difícil, prometió dar lo máximo. «Nos enfrentamos a un gran equipo. Será muy difícil. Daremos lo máximo y buscaremos un gran resultado», afirmó. El calendario no da tregua: tras el Bernabéu, el equipo afrontará compromisos exigentes en Champions, pero el enfoque principal sigue siendo el duelo ante el Madrid.
Su evolución ha sido rápida. «He disfrutado cada segundo. Ha sido un gran cambio en todos los sentidos, deportivo y vital», dijo. Y aunque el camino aún tiene pendientes, el mensaje es claro: el Villarreal no solo quiere competir, quiere hacerlo como un equipo grande.