El Ayuntamiento de Castellón ha iniciado la modernización de su sistema tributario con la puesta en marcha de TAO 2.0, una plataforma digital que sustituirá al sistema en uso desde hace más de dos décadas. El nuevo entorno, adjudicado a T-Systems – ITC Ibérica, tiene un coste superior a 1,7 millones de euros y cuenta con una financiación del 60% procedente de fondos europeos FEDER. Su implementación se llevará a cabo de forma progresiva durante los próximos dos años, como parte del Plan de Actuación Integrada de Castellón, que incluye diversos proyectos urbanos como la reforma del Mercado Central o la rehabilitación de La Pérgola.
La herramienta digital gestionará más de 7,3 millones de recibos y liquidaciones activas, además de otros 6,6 millones de historiales fiscales. Además, permitirá el manejo de 122 tipos diferentes de ingresos municipales, ampliando así la capacidad de la Sede Electrónica y trasladando la gestión a un entorno en la nube. Esta transformación busca mejorar la eficiencia, reducir costes operativos y garantizar un cumplimiento más riguroso de las normativas fiscales, todo ello con el objetivo de ofrecer un servicio más fiable y transparente a los ciudadanos.
El concejal de Hacienda, Juan Carlos Redondo, ha destacado que el principal objetivo del proyecto es facilitar una relación más directa, ágil y sencilla entre el Ayuntamiento y los vecinos. Al automatizar procesos que actualmente se realizan de forma manual, el personal de recaudación podrá centrarse en tareas más cercanas al ciudadano, mejorando la atención y reduciendo la burocracia. Asimismo, ha subrayado que el sistema actual, en funcionamiento desde 2001, ya estaba obsoleto y que esta actualización era necesaria para garantizar seguridad jurídica y una gestión más eficaz.
La responsable de Fondos Europeos, Carmen Vilanova, ha explicado que la inversión en infraestructuras digitales como TAO 2.0 forma parte de una estrategia europea de modernización de las administraciones públicas. Destacó que la herramienta no solo aporta eficiencia, sino también equidad en la gestión tributaria, un aspecto clave valorado desde Bruselas. El proyecto refuerza la apuesta del equipo de gobierno por una administración más cercana, transparente y útil, alineada con la promesa de reducir impuestos y mejorar la gestión de los ingresos recaudados.
El nuevo sistema también se posiciona como un salto tecnológico significativo frente a las soluciones del pasado, incorporando niveles de seguridad adecuados para proteger la información económica y fiscal de miles de personas. Con una infraestructura más moderna y segura, el Ayuntamiento busca transformar la experiencia del ciudadano, ofreciendo servicios más rápidos, simples y confiables. Esta evolución responde a una necesidad urgente de actualización, tras años de contrato caducado, y representa un paso clave en la digitalización integral de la gestión municipal.