
El cielo se ha desgarrado sobre Castellón. En menos de una hora, Xodos ha registrado más de 100 litros por metro cuadrado, con 25 caídos en apenas 10 minutos. En Eslida, los acumulados alcanzaron casi 130 litros. La alerta roja, activada por Aemet, no es una advertencia hipotética: es la realidad en el terreno. El conseller de Emergencias, Juan Carlos Valderrama, ha advertido que se pueden alcanzar hasta 300 litros por metro cuadrado, especialmente en la zona del aeropuerto. La situación es de alto impacto, con tormentas que se mueven lentamente, lo que provoca que una localidad se inunde mientras otras apenas sientan la lluvia. En Sant Joan de Penyagolosa, a solo cuatro kilómetros de Xodos, se registraron 0,4 litros. El riesgo no es uniforme: en Yátova, 80 litros en 40 minutos; en Argelita, 40 litros en 20 minutos. El temporal ya ha provocado 11 incidentes gestionados por el Centro de Emergencias, principalmente por achiques de agua y fallos eléctricos. Cuatro carreteras están cortadas: CV-205, CV-22, CV-235 y CV-25. En Gátova, se han producido inundaciones puntuales en el barranco del Carraixet. El grupo de seguimiento de riesgo del Plan Especial de Inundaciones está activo, y se ha elevado la preemergencia hidrológica a nivel amarillo en las cuencas del Baix Túria y Alt Túria. Valderrama ha insistido en que la ciudadanía evite cruzar barrancos, vados o zonas inundables, y no use ascensores si hay inundación. La zona más vulnerable es el norte de Castellón, especialmente el Baix Maestrat, donde el pasado verano se registró un incendio en la Serra d'Espadà, lo que complica aún más la situación. La alerta roja permanece vigente en todas las comarcas de Castellón y el litoral de Valencia desde las 18.00 horas del jueves. La previsión es que la intensidad aumente entre la medianoche y la madrugada. Las autoridades piden no desplazarse si no es estrictamente necesario. El temporal no es un evento aislado: se extiende a toda la Comunitat Valenciana, con alerta naranja en el litoral de Valencia y Alicante. La inestabilidad atmosférica, según el conseller, es extrema. El riesgo no es solo de agua, sino de deslizamientos, cortes de luz y colapsos en infraestructuras. La ciudadanía debe estar alerta, especialmente en zonas con ramblas y barrancos como la Cervera, el Sèni o el Cèrvol. El aviso rojo se mantiene hasta el viernes, con una situación que puede cambiar en cuestión de minutos.