
Un cielo cargado de tormentas amenaza con desencadenar una jornada de extremo riesgo en la Comunitat Valenciana. Aemet ha decretado una alerta naranja por lluvias en buena parte de la región, con acumulados que podrían alcanzar los 160 litros por metro cuadrado en apenas doce horas. El momento más crítico se prevé durante la tarde del jueves y la madrugada del viernes, cuando las tormentas de origen marítimo podrían permanecer estáticas sobre el litoral y prelitoral, concentrando el agua en zonas específicas.
La escasez de viento favorece esta estancación, lo que aumenta el peligro de inundaciones pluviales localizadas. En zonas como la Ribera, Tous, Alzira, Turís y Sagunto, los modelos de predicción del Harmonie de Aemet marcan acumulados importantes. El conseller de Emergencias e Interior, Juan Carlos Valderrama, ha advertido que la situación podría ascender a un aviso rojo si las precipitaciones se concentran en periodos muy cortos.
El Ayuntamiento de Valencia ha activado sus protocolos de emergencia. Se suspenden las clases en centros educativos de zonas inundables y en pedanías afectadas por la dana de 2024, como El Saler y Pinedo. A partir de las 12.00 horas, se cierran parques, jardines, bibliotecas en espacios públicos y cementerios. También se suspenden actividades al aire libre y se recomienda evitar desplazamientos innecesarios, especialmente por túneles, pasos inferiores y zonas próximas a cauces.
El riesgo no es solo de agua en las calles, sino de crecidas rápidas en barrancos y ramblas, especialmente en zonas con cabeceras en sierras litorales. Aemet advierte que los bienes y la población vulnerables podrían sufrir impactos graves. La situación es particularmente delicada en los municipios de la zona cero de la dana del 29 de octubre de 2024, donde muchas obras de reconstrucción aún están en fase temprana.
La combinación de una atmósfera con alta energía acumulada en capas bajas y una temperatura marina entre 2 y 4 grados por encima de lo normal crea un entorno propicio para tormentas intensas. El descenso de temperatura en capas medias y altas, junto con la entrada de aire frío, actúa como detonante. Aemet descarta que se trate de una dana, pero reconoce que estas situaciones de septiembre y octubre son muy sutiles y difíciles de predecir.
La alerta está en constante actualización. Como ocurrió con la tormenta de Requena, el inicio del episodio pudo adelantarse cuatro horas. Las fuentes consultadas indican que los umbrales de acumulados se mantienen en 'naranja alto', lo que no descarta un salto a rojo en las próximas horas. La Generalitat ha reforzado la coordinación entre servicios de emergencia, y se mantiene un seguimiento especial sobre puntos vulnerables.