
El aire de la Cámara de Comercio de Castellón huele a futuro. No por el humo de las fábricas, sino por la energía de 500 personas que han llegado desde distintos países para debatir el destino de una industria que define a la provincia. El congreso Ignite ha abierto sus puertas con una declaración contundente: el futuro de la cerámica se decide aquí y ahora. No es una frase de efecto. Es una convicción que late en cada ponencia, en cada intercambio entre investigadores y empresarios.
La primera edición de este foro especializado no nació por casualidad. Surge en un momento de tensión: la transición energética, la descarbonización, la inteligencia artificial y la incertidumbre geopolítica están redefiniendo las reglas del juego. La cerámica, que ha sido pilar de la economía local, no puede quedarse atrás. Los líderes del sector coinciden en que la innovación ya no es una opción, sino una actitud constante de avance. La Cámara de Comercio lo ha puesto en el centro del debate, convirtiendo el congreso en una plataforma de transferencia de conocimiento real.
La presencia de instituciones como la Diputación de Castellón, la Generalitat Valenciana y los ayuntamientos de Castelló, Vila-real y Almassora no es simbólica. Es una alianza estratégica. El diputado provincial de Promoción Cerámica ha subrayado que el sector ha sabido abrir mercados, innovar y competir con los mejores. Pero ahora, ante nuevos retos, se necesita más que historia: se necesita conexión. Entre investigación y empresa, entre talento y oportunidades, entre Castellón y el mundo.
El congreso no solo aborda tecnologías, sino también la realidad de las empresas. El coste energético, la sostenibilidad, la capacidad de adaptación a nuevos materiales y la presión de los mercados internacionales son temas que ya no pertenecen al futuro. Son el presente. Y en Ignite, se discuten con la urgencia que merecen. El secretario autonómico de Industria ha reclamado que el nuevo decreto anticrisis atienda las necesidades específicas del sector. La respuesta no puede ser genérica.
Castellón no solo quiere liderar el cambio. Quiere que el cambio se construya aquí. El primer teniente de alcalde ha destacado que el consistorio ya incluye en sus pliegos de obra la cláusula de emplear cerámica de la provincia. En la avenida Ferrandis Salvador, en la biblioteca o en el Mercado Central, se está poniendo en práctica lo que se debate en el congreso. La industria no se alimenta solo de ideas. También de decisiones concretas.
El mensaje es claro: el futuro no se espera. Se prepara. Se lidera. Y en Castellón, con Ignite, se empieza a escribir.