
El proyecto de parques inundables metropolitanos de la Generalitat se presenta como una respuesta integral a los desafíos climáticos y de movilidad en el área de València. Con una extensión de 1.500 hectáreas, estos espacios naturales actuarán como barreras eficaces contra las inundaciones, al tiempo que generan un corredor verde de 40 kilómetros. Su diseño responde a una nueva visión de infraestructura urbana, que combina protección ambiental con funcionalidad territorial, facilitando la conexión entre municipios a través de una red de ciclovías. El objetivo es permitir desplazamientos sostenibles entre una quincena de localidades sin depender del automóvil, promoviendo una movilidad más ecológica y accesible.
La red de 72 kilómetros de ciclovías vinculará ciudades como Picanya, Paiporta, Alfafar, Sedaví, Catarroja, Massanassa, Quart de Poblet, Manises, Paterna, Xirivella, Alaquàs, Aldaia, así como las pedanías de La Torre, Forn d’Alcedo, Castellar y Pinedo. Esta conexión no solo mejora la movilidad diaria, sino que también fortalece la cohesión entre los municipios. El comisionado para la Recuperación, Raúl Mérida, destacó que estas vías son especialmente útiles para los desplazamientos de medio y corto recorrido, los más comunes en la zona, y subrayó su papel clave en la transición hacia un modelo de transporte más sostenible.
El diseño del proyecto se ha elaborado en colaboración directa con los ayuntamientos afectados, asegurando que se integren las necesidades locales en el uso del espacio. Además, se instalarán 21 estaciones meteorológicas para monitorear en tiempo real las condiciones climáticas y mejorar la anticipación a fenómenos extremos. Este enfoque de planificación participativa busca garantizar que los parques no solo cumplan funciones de protección, sino que también se conviertan en espacios de calidad para la comunidad.
El anuncio se realizó el 22 de septiembre, coincidiendo con el Día sin Coche, durante el Congreso Internacional de Resiliencia Climática IURC, celebrado en València. El evento reunió a expertos de ciudades como Bolonia, Hamburgo, Kioto, Pimpri Chinchwad y Christchurch, que forman parte de una comunidad de prácticas liderada por la Comunitat Valenciana. En este foro, Mérida también presentó el Centro Mediterráneo de Inteligencia Climática (CMIR), una herramienta clave para prever eventos climáticos con hasta un año de antelación, permitiendo una mejor preparación ante futuras emergencias.
El proyecto se enmarca en la recuperación tras la DANA del 29 de octubre de 2024, que generó un millón de toneladas de residuos. La Generalitat llevó a cabo una operación de retirada de escombros considerada sin precedentes, destacada por el director general de Calidad y Educación Ambiental, Jorge Blanco, como un ejemplo de coordinación institucional y compromiso del servicio público. Esta experiencia sirvió de base para diseñar soluciones estructurales que fortalezcan el territorio frente a futuros episodios extremos.
Para avanzar con la ejecución, la Generalitat convocará un concurso internacional de paisajismo, cuyo objetivo será definir el diseño de los parques y comenzar la construcción de los dos primeros tramos. El comisionado subrayó que estos parques complementarán las obras hidráulicas que debe desarrollar el Gobierno central, consolidando un enfoque conjunto y coordinado para proteger a la población y reforzar la resiliencia del territorio valenciano.