La campaña valenciana frente a los virus respiratorios comenzará el 28 de septiembre por las residencias, los centros de atención a personas con discapacidad, las aulas de segundo ciclo de Infantil y la protección de los bebés frente al virus respiratorio sincitial. El calendario no abre a la vez para toda la población: los demás grupos con indicación se incorporarán el 5 de octubre y la fase general llegará a lo largo de noviembre.
Sanidad reúne en una misma estrategia la vacuna de la gripe, la de la COVID-19 y la protección frente al VRS, causante de la bronquiolitis. Eso no significa que las tres correspondan a todas las personas. La edad, el embarazo, el lugar de residencia y determinadas enfermedades o situaciones de inmunosupresión deciden qué protección está recomendada en cada caso.
Quién entra en la primera fase
En residencias de mayores y centros para personas con discapacidad se ofrecerán la gripe, la COVID-19 y, cuando esté indicado, el VRS. Los centros de Educación Especial administrarán gripe y COVID-19. Para el alumnado de segundo ciclo de Infantil, nacido en 2021, 2022 y 2023, la campaña escolar se centrará en la gripe con una vacuna intranasal, salvo que exista una contraindicación y el equipo sanitario indique otra opción. La vacunación es voluntaria y necesita autorización familiar.
Los niños de 6 a 71 meses que no estén incluidos por edad en la vacunación escolar podrán recibir la dosis antigripal en su centro de salud. Los equipos de Atención Primaria serán quienes se desplacen a los colegios, de acuerdo con la organización prevista entre Sanidad y Educación.
Los lactantes nacidos durante la temporada recibirán preferentemente la inmunización frente al VRS en las primeras 24 a 48 horas de vida, antes del alta hospitalaria. Atención Primaria captará además a bebés nacidos desde el 1 de abril de 2026 que deban recibirla. En este grupo se emplean anticuerpos monoclonales: no es la misma intervención que una vacuna convencional.
El 5 de octubre se amplía el calendario
La segunda fase incorporará al resto de los grupos para los que está recomendada alguna de estas protecciones, con prioridad para las personas de más edad y quienes tienen mayor riesgo de complicaciones. La gripe se dirige, entre otros colectivos, a mayores de 60 años, menores de 6 a 71 meses, embarazadas y personas con ciertas enfermedades. La COVID-19 se reserva especialmente para mayores de 70 años, personas institucionalizadas y pacientes con determinadas condiciones de riesgo o inmunosupresión.
La protección frente al VRS en adultos no se ofrece de forma general: la estrategia autonómica la limita a residentes de 60 o más años y a personas con condiciones de muy alto riesgo. Cuando coincidan varias indicaciones, la Conselleria recomienda administrarlas en la misma visita porque la coadministración no reduce la protección y evita citas separadas.
Dónde se administrarán
Los centros de salud serán el punto principal para la población que se incorpore desde octubre. También habrá circuitos en residencias, hospitales, consultas, unidades de Medicina Preventiva y servicios de prevención laboral, según el colectivo. La recomendación estatal establece que la vacunación estacional por motivos de salud pública no precisa diagnóstico ni receta previa, aunque la convocatoria y la organización concreta dependen de cada departamento sanitario.
La fase de noviembre ampliará la oferta a la población general. Hasta entonces, pertenecer a un grupo recomendado no implica acudir el primer día sin aviso: los centros organizarán la captación y las citas según edad, riesgo y disponibilidad. Un cambio en esas fechas, en los grupos incluidos o en el modo de citación obligaría a actualizar el calendario publicado.
Ilustración editorial original sobre la campaña de protección frente a virus respiratorios. Imagen conceptual generada con IA; no documenta una vacunación ni un centro sanitario reales.