
El complejo turístico de Oropesa del Mar, conocido anteriormente como Marina d’Or, ha sido revitalizado bajo el nuevo nombre de Magic World Resort, convirtiéndose en un referente del turismo de calidad en la provincia de Castellón. Este proyecto, impulsado por un grupo empresarial con raíces valencianas y vinculado a la familia García Cuenca, ha supuesto una inversión cercana a los 80 millones de euros. La transformación no se limita a la modernización de infraestructuras, sino que redefine el modelo de atractivo turístico, buscando atraer visitantes durante más meses del año, más allá de la temporada estival tradicional.
La Generalitat ha destacado el papel clave de este proyecto en la reactivación del territorio, subrayando que la inversión privada, acompañada por el apoyo institucional, puede generar transformaciones significativas. Carlos Gil, secretario autonómico de Política Institucional y Cohesión Territorial, ha visitado las instalaciones junto a la delegada del Consell en Castellón, Susana Fabregat, para constatar de primera mano el impacto del proyecto. Ha destacado que el éxito de Magic World Resort demuestra que el talento y la capacidad empresarial existen en la región, y que con las condiciones adecuadas, los activos pueden reinventarse y generar nuevas oportunidades.
El nuevo modelo turístico se basa en la experiencia, la innovación y la calidad, con el objetivo de convertir el destino en un lugar atractivo todo el año. Este enfoque no solo mejora la oferta para los turistas, sino que también fortalece la economía local, generando empleo estable. Se prevén alrededor de 1.200 puestos de trabajo durante la temporada alta, con una plantilla media de 2.000 personas que puede alcanzar los 3.500 en los meses de mayor demanda.
La Administración pública, según Gil, no puede reemplazar la iniciativa privada, pero sí tiene la responsabilidad de facilitar el desarrollo de proyectos que generen actividad económica y empleo. Su papel consiste en escuchar las necesidades de los inversores, eliminar obstáculos y acompañar el proceso de transformación. Este caso se presenta como un ejemplo de cómo la colaboración entre sector público y privado puede impulsar el crecimiento sostenible de un territorio.
Magic World Resort, que surge del antiguo Marina d’Or, ya no es solo un complejo hotelero, sino un ecosistema turístico integrado que atiende a diferentes perfiles de visitantes. Su presencia en seis ciudades y 22 hoteles y resorts refleja una trayectoria empresarial consolidada desde los años 80. La evolución del proyecto no solo beneficia a Oropesa del Mar, sino que también contribuye al futuro de toda la provincia, demostrando que el turismo puede ser un motor de cohesión territorial y desarrollo económico.