
La Guardia Civil investiga a un vecino de Castellón, un hombre de 45 años, por el fallecimiento de su perro. Este animal fue abandonado en la terraza de su vivienda sin acceso a comida ni agua durante meses, lo que provocó su muerte. La actuación se llevó a cabo por agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil de Burriana, tras recibir una denuncia por un fuerte olor proveniente de una vivienda local. Durante la investigación, se constató que el perro se encontraba en una situación muy precaria, rodeado de gran cantidad de excrementos, lo que indicaba una prolongada ausencia de cuidados básicos. Los investigadores concluyeron que las causas del fallecimiento estaban relacionadas con un abandono prolongado y la falta de atención necesaria para garantizar su supervivencia y bienestar.
La Guardia Civil recuerda que el abandono o la omisión de asistencia veterinaria ante signos de enfermedad o dolor puede ser constitutiva de delito, incluso si el animal permanece con su dueño. Los propietarios son responsables del bienestar de sus animales, debiendo garantizar asistencia veterinaria y evitar cualquier sufrimiento evitable. En caso de detectar situaciones similares, se recomienda informar de inmediato al Seprona (062) o a la Policía Local, aportando la máxima información posible. La actuación ha sido llevada a cabo por agentes del Seprona tras recibir una denuncia por un fuerte olor proveniente de una vivienda local, lo que llevó a la inspección ocular y al traslado del cadáver del animal al Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Valencia.
El Seprona ha remitido las diligencias a la sección única de primera instancia e instrucción del tribunal de instancia de Nules, señalando las posibles responsabilidades penales ante el presunto responsable. La investigación se basa en hechos observados y verificados directamente por los periodistas, lo que demuestra la gravedad de la situación. La Guardia Civil ha advertido de la importancia de cuidar adecuadamente a los animales, evitando situaciones de abandono prolongado que puedan llevar a graves consecuencias para la salud y el bienestar del animal.
La actuación de la Guardia Civil en este caso sirve como un recordatorio de la responsabilidad que tienen los propietarios de animales. La muerte del perro fue el resultado de una negligencia prolongada, lo que llevó a su fallecimiento. La investigación se ha llevado a cabo con el objetivo de determinar si el propietario ha cometido un delito contra los animales. La Guardia Civil ha advertido de la importancia de proporcionar los cuidados básicos necesarios para garantizar la supervivencia y bienestar de los animales, y ha recordado que el abandono prolongado puede ser constitutivo de delito.