
Mutxamel acogerá el miércoles 16 de septiembre el primer homenaje institucional de ámbito autonómico dedicado al Día de las Víctimas del Terrorismo. La Generalitat ha elegido este municipio alicantino por el peso que la violencia terrorista tiene en su memoria colectiva. El encuentro busca reconocer a quienes sufrieron atentados y acompañar a sus familias, además de recordar que la convivencia democrática necesita conservar ese legado. La organización corresponde a la Conselleria de Justicia, Transparencia y Participación y responde también a una petición planteada por las asociaciones de víctimas.
La fecha y el lugar remiten al ataque cometido por ETA en Mutxamel el 16 de septiembre de 1991. Un coche bomba mató entonces a tres trabajadores municipales: dos policías locales y el conductor de una grúa. Fue el atentado con más fallecidos registrado en la Comunitat Valenciana. Al situar aquí la primera conmemoración, las instituciones conectan el homenaje general con una tragedia que sigue formando parte de la historia del municipio y de las familias afectadas.
El programa reunirá a representantes de la Generalitat y de distintos ayuntamientos, integrantes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, asociaciones, familiares y miembros de la sociedad civil. Está previsto que encabecen el acto el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, y la consellera Nuria Martínez. El recuerdo abarcará a las 44 personas asesinadas en atentados ocurridos dentro del territorio valenciano y a valencianos que perdieron la vida en acciones terroristas perpetradas en otros lugares.
La nueva jornada conmemorativa quedó fijada por el Pleno del Consell el 31 de julio. Desde este año, cada 16 de septiembre servirá como referencia común para los actos de recuerdo, reconocimiento y apoyo. La decisión amplía el marco institucional previsto por la Ley 1/2004, de 24 de mayo, que regula la ayuda de la Generalitat a las víctimas del terrorismo y contempla medidas de protección, asistencia y respaldo para ellas y sus familias.
Con esta primera convocatoria, Mutxamel se convierte en el centro de una ceremonia que combina memoria local y reconocimiento autonómico. El sentido del acto va más allá de repasar los hechos: pretende mantener presentes a las víctimas, transmitir su historia a la sociedad y reafirmar la defensa de la libertad frente a la violencia. La conmemoración nace con vocación anual y con el compromiso de reservar un espacio público estable para las personas afectadas y sus allegados.