Isabel Díaz Ayuso transformó el Mercado de Colón en un escenario de confrontación política este sábado. La presidenta de la Comunidad de Madrid llegó al recinto rodeada de música rock y recibimientos efusivos, pero su discurso se centró en un ataque frontal al Gobierno de Pedro Sánchez. Ayuso describió al ejecutivo como un aparato "corrompido de la cabeza a los pies" y vinculó directamente la corrupción con la pérdida de vidas, citando el reciente accidente ferroviario de Urda. Su intervención buscaba consolidar el apoyo al candidato Alberto Núñez Feijóo y, al mismo tiempo, dar un respaldo público a María José Catalá, quien confirmaba su salto a la política nacional.
La alcaldesa de Valencia, María José Catalá, fue la encargada de abrir el acto junto al presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca. Catalá explicó que su decisión de liderar la lista al Congreso por Valencia respondía a la necesidad de un "paso adelante" por España y por el proyecto de Feijóo. A pesar de calificar su etapa como alcaldesa como lo "más bonito" de su vida, insistió en que el momento político exigía asumir un nuevo reto.
El ambiente en el Mercado de Colón contrastaba con el del polideportivo del Cabanyal, donde Pedro Sánchez había celebrado un acto horas antes. Mientras el presidente del Gobierno se dirigía a más de 2.500 personas en un recinto cerrado, Ayuso hablaba a medio millar de simpatizantes de pie en el exterior del mercado. La presidenta madrileña ironizó sobre esa narrativa, asegurando que el verdadero temor de los ciudadanos reside en la inseguridad en el transporte público y en la precariedad laboral.
Durante su intervención, Ayuso no escatimó en referencias a la batalla cultural y a temas de actualidad. Mencionó sindicatos, leyes sectarias y la supuesta "invasión" como ejes de su discurso. También atacó la gestión de los servicios públicos, acusando al Gobierno de haber destrozado carreteras y empresas estatales como Renfe. La presidenta madrileña criticó duramente a los asistentes al mitin socialista por aplaudir a Sánchez sin mostrar la humildad debida ante las víctimas del accidente de tren. Su mensaje fue claro: la corrupción mata y el cambio es necesario para recuperar la seguridad y la prosperidad.
Catalá calificó las próximas elecciones como "las elecciones de nuestra vida", donde se decidiría entre democracia y tiranía. La presencia de Ayuso en Valencia reforzaba la estrategia del PP de unir a sus fuerzas en un contexto donde Vox amenaza con arrebatar votos a los populares en algunas zonas. El mitin dejó claro que la campaña en la Comunidad Valenciana arranca con una confrontación directa y una alianza sólida entre las principales figuras del partido.