La Policía Local de Valencia ha comenzado a sancionar con rigor el incumplimiento de la nueva ordenanza municipal de limpieza desde el 13 de octubre. En menos de un mes, los agentes ya han interpuesto 495 multas por diversas infracciones relacionadas con la higiene urbana. La tercera semana de aplicación del régimen sancionador concentró la mayor actividad, con 196 denuncias registradas en tan solo siete días.
El acto más sancionado ha sido rebuscar en los contenedores de basura, con un total de 178 denuncias. Esta infracción alcanzó su punto máximo durante la tercera semana, cuando se contabilizaron 109 sanciones. Por su parte, arrojar colillas, papeles, chicles y otros residuos de pequeño tamaño fuera de las papeleras ha motivado 78 multas, de las cuales 49 se produjeron en esa misma tercera semana.
También se han registrado 110 sanciones por tirar o abandonar residuos en la vía pública. La nueva normativa ha endurecido las infracciones en materia de limpieza. Dejar basura dispersa en espacios públicos se sanciona con multas de entre 1.500 y 3.000 euros. Arrojar residuos pequeños, como colillas o cáscaras, sin usar las papeleras puede costar hasta 1.500 euros.
Otras conductas castigadas incluyen depositar bolsas de residuos en papeleras no destinadas a ellas, con multas de 1.500 a 3.000 euros. Escupir o satisfacer necesidades fisiológicas en la calle conlleva sanciones de 750 a 3.000 euros. Pintar grafitis en edificios protegidos se multa entre 1.500 y 3.000 euros, y no retirar escombros de obras en la vía pública cuesta entre 750 y 1.500 euros.