Susana Camarero recorrió el solar de la calle Vicente Miguel Carceller para comprobar cómo avanza la construcción de un bloque de noventa y una viviendas protegidas. El terreno pertenece al Ayuntamiento de València, que lo cedió a la Generalitat mediante un derecho de superficie. Esta fórmula mantiene la titularidad pública del suelo mientras permite la inversión privada para levantar la promoción. El plazo inicial del acuerdo es de cincuenta y cinco años, aunque puede extenderse hasta setenta y cinco, momento en el que la propiedad regresará a la administración.
Las obras arrancaron el veintinueve de enero y ya superaron la fase de cimentación. En este momento, los operarios trabajan en la estructura del edificio. La directora general de la Entidad Valenciana de Vivienda y Suelo, Estefanía Martínez, acompañó a la consellera en el recorrido, junto con representantes de la constructora. Los trabajos siguen el calendario previsto y apuntan a finalizar durante el segundo semestre de 2027.
El proyecto moviliza una inversión estimada de nueve millones y medio de euros. De esta cantidad, aproximadamente tres millones y medio provienen de fondos europeos Next Generation. El edificio ofrecerá viviendas de uno a tres dormitorios, con una clara predominancia de las unidades de dos habitaciones, que representan el setenta y uno por ciento del total. Además, la promoción incluye sesenta y seis plazas de garaje, treinta y cinco trasteros, zonas verdes y espacios comunes.
Todas las viviendas se destinarán exclusivamente al alquiler asequible. Podrán acceder a ellas jóvenes, familias trabajadoras y personas con ingresos moderados que cumplan los requisitos establecidos para la vivienda protegida. El límite de ingresos para optar a estas viviendas se fija en seis veces y media el IPREM.