Los integrantes de la Acampada por el derecho a la vivienda han manifestado su voluntad de desalojar el espacio, pero solo bajo una serie de garantías previas que las administraciones deben cumplir. El portavoz Dan ha dejado claro que la retirada no será unilateral ni inmediata, sino que depende de que las instituciones demuestren su compromiso real con sus demandas.
Tras una reunión técnica de más de tres horas celebrada este jueves por la tarde, Dan ha explicado que los asistentes han salido con una impresión positiva, aunque consciente de la complejidad del asunto. Ha subrayado que la solución no es un proceso de un solo día y que queda un trabajo considerable por delante. En este sentido, ha instado a las administraciones a trabajar de inmediato y ha criticado la ausencia de los responsables políticos que deberían haber estado presentes para dar respuesta a las reivindicaciones.
Dan ha asegurado que los representantes técnicos de la Delegación de Gobierno y del Ayuntamiento han prometido que no se procederá a un desalojo forzoso. Ha contrastado esta situación con lo ocurrido recientemente en la acampada de Sol en Madrid, donde otros ciudadanos no han tenido la misma suerte. Ha reiterado que los acampados valencianos no son personas violentas y ha destacado que se ha redactado un acta que se hará pública para garantizar que se respete la promesa de no actuar con violencia ni sin previo aviso.
Ante la pregunta sobre si existe un plan para una retirada gradual, Dan ha confirmado que disponen de un protocolo interno. Este procedimiento podría activarse cuando se cumplan las condiciones pactadas, con el objetivo de dejar la plaza limpia y resolver la situación de manera ordenada. Ha insistido en que la prioridad es proteger el derecho a la vivienda, lo que incluye la declaración de Valencia y sus pueblos como zona tensionada para controlar los alquileres.
La acampada mantiene su actividad y este jueves por la tarde se ha celebrado una asamblea para leer el manifiesto que llevan elaborando durante treinta y cuatro días. Dan ha dirigido un mensaje directo a la alcaldesa, Mª José Catalá, quien ha pedido a la Delegación que actúe y no descarta vías judiciales. Los acampados le han recordado que también desean disfrutar de la Navidad y le han instado a ponerse a trabajar a partir del viernes para atender sus propuestas, sin plantearse aún si permanecerán o no en la plaza.