El Castellón ha decidido impugnar la tarjeta roja que recibió Maty Orozco durante el partido de Copa del Rey disputado en El Plantío frente al Burgos. La expulsión del centrocampista colombiano, que tuvo lugar en el minuto 60, dejó al equipo con diez jugadores durante más de media hora y marcó el desarrollo del encuentro, que finalizó con un empate a uno.
La acción que provocó la expulsión ocurrió cuando Orozco se lanzó al suelo para disputar el balón a Alberto Dadie. Aunque el jugador llegó a contactar con el esférico, el colegiado Rafael Sánchez López mostró la tarjeta roja directa, una decisión que generó una profunda indignación en el vestuario. El VAR no recomendó al árbitro revisar la jugada en el monitor, lo que ha alimentado las dudas sobre la corrección de la sanción. Desde el club consideran que la intervención no justificaba una expulsión y que ni siquiera merecía ser señalada como falta.
El técnico Pablo Hernández no escondió su malestar en la rueda de prensa posterior al encuentro. El entrenador aseguró que había revisado la jugada hasta diez veces y que seguía sin entender la decisión arbitral. También el central Alberto Jiménez mostró su disconformidad con la expulsión, afirmando que la acción no merecía ni siquiera ser revisada. Ambos coincidieron en que la sanción fue excesiva y que condicionó las opciones del equipo para pelear por los tres puntos.
El recurso tiene un objetivo claro: evitar la sanción del jugador y contar con Maty Orozco para el próximo partido de Liga, que el Castellón jugará el viernes frente al Eibar. Ahora, la decisión recae en el Comité de Competición, que deberá estudiar las alegaciones presentadas por el Castellón y decidir si acepta el recurso o mantiene la sanción.