La Fúmiga ya ha cerrado su última ronda de conciertos. Los días 30 y 31 de octubre, el Roig Arena de València fue el destino final de una banda nacida en Alzira que llevó la energía de las xarangues a los grandes escenarios. Se va con las dos noches agotadas y deja una pregunta que importa más allá de sus seguidores: quién recogerá ahora esa capacidad de reunir a públicos distintos alrededor de canciones en valenciano.
El recinto cifró en 18.000 los asistentes del viernes y situó en cerca de 36.000 el público previsto para el doblete. La agenda oficial del grupo marca como agotadas ambas fechas y las tres anteriores del Sant Jordi Club, celebradas el 16, 17 y 18 de octubre. Son cinco citas para cerrar una etapa; no una nueva gira anunciada.
La xaranga llegó hasta el último escenario
La despedida tenía una idea reconocible: crecer sin borrar el lugar de procedencia. Según la crónica del Roig Arena sobre la primera noche, el concierto arrancó con Mediterrània y reservó espacio para La Malaguenya, La Muixeranga y Amparito Roca. El cierre del viernes fue Llavors. Ese recorrido corresponde al día 30: no permite atribuir automáticamente el mismo orden a la última noche.
La crónica de Valencia Plaza documenta colaboraciones con Ginestà, Naina, Els Catarres, Suu y The Tyets, además de un bloque de albaes con Pep Gimeno «Botifarra» y Noèlia Llorens «Titana». La música tradicional convivió con el pop y los invitados: una forma de mostrar en un mismo escenario parte de la red musical que rodeó al grupo.
En ese homenaje también participó el dolçainer de Xàbia Hèctor Peropadre, cuya presencia en las dos fechas recoge Xàbia.com. La dolçaina hizo visible una raíz que a menudo queda fuera de los grandes relatos sobre el éxito pop.
De los primeros discos a la decisión de parar
La biografía de la banda permite seguir el camino: Espremedors en 2019, el EP Pròxima Parada en 2020, Fotosíntesi en 2021 y Tot està per fer en 2024. En su sonido, los vientos de la tradición bandística encontraron sitio junto a nuevas texturas electrónicas.
El final fue elegido. En la entrevista previa concedida a Europa Press, Artur Martínez explicó que la retirada responde a una decisión personal y descartó una vuelta a las giras. Dejó abierta únicamente la posibilidad incierta de algún encuentro especial futuro. Presentarlo como una pausa con regreso asegurado cambiaría el sentido de sus palabras.
El relevo tuvo nombre antes del adiós
Abril, La Xica, Esther, Drasen y Naina integraron Tot comença, el espectáculo previo anunciado para València. Tresdeu explicó esa apuesta como una presentación coral de nuevas voces. La elección tiene una consecuencia sencilla: el público que llenó el recinto dispone de otros proyectos a los que seguir escuchando.
Ese será el balance que quede por escribir. Los llenos demuestran la dimensión alcanzada por La Fúmiga; la continuidad de la escena dependerá también de que la curiosidad y el apoyo del público sobrevivan a la despedida. Se cierra el grupo. Sus canciones, y los caminos abiertos para quienes vienen detrás, siguen disponibles.
Ver la publicación del concierto compartida por La Fúmiga el 31 de octubre en su Instagram oficial.