El IES Gabriel Císcar de Oliva ha vuelto a abrir sus puertas este viernes para retomar las clases de forma presencial. Este centro educativo fue el más afectado por las inundaciones provocadas por la dana Adam, con daños que incluyeron acumulaciones de barro y agua de hasta 20 centímetros en diversas zonas. Además, el temporal dañó mobiliario y materiales de los ciclos de Formación Profesional, e incluso rompió una de las puertas de acceso al exterior.
La Generalitat ha completado las labores de limpieza y mantenimiento necesarias para garantizar la seguridad de los estudiantes. Se han reparado instalaciones clave como la caldera, la bomba antiincendios y la bomba de combustible. Con esta reapertura, la totalidad del alumnado afectado por la suspensión de las clases en los seis municipios más castigados por el temporal ha recuperado la normalidad lectiva en apenas 11 días.
Las lluvias obligaron a suspender las clases el pasado 20 de octubre, un día después de las inundaciones, a 7.149 alumnos y alumnas. De estos, 6.640 se encontraban en la provincia de Valencia, en los municipios de Oliva, Miramar, Bellreguard y Piles. Los restantes 509 alumnos estaban en la provincia de Alicante, en El Verger y Els Poblets.
Inmediatamente después del temporal, el Consell se desplazó al terreno para recoger las necesidades de los centros y atender a la comunidad educativa de los municipios afectados. La Conselleria de Educación, Cultura y Universidades ha agradecido el esfuerzo y la implicación del personal docente y de los equipos directivos de los centros afectados, cuyo trabajo también ha sido clave para hacer posible la vuelta a las aulas en las mejores condiciones.