La Generalitat Valenciana ha iniciado los trabajos para retirar la embarcación, que permanece en el recinto portuario desde 2019. La administración autonómica ha actuado tras recibir la autorización del Ministerio de Transportes para ejecutar la remoción de los restos. Esta decisión pone fin a una situación que se había prolongado durante varios años y que se había agravado con el deterioro del casco de la nave.
La draga llegó al puerto a petición de la empresa propietaria, Arenas del Sur, con el propósito de realizar una reparación que nunca se llevó a cabo. En 2022, la compañía entró en concurso de acreedores y la embarcación quedó abandonada. Ante esta situación, la Generalitat impulsó las actuaciones administrativas necesarias para encontrar una solución. Tras declarar el estado de abandono de la embarcación, se encontró una empresa interesada en hacerse cargo de su desguace.
En febrero de 2024, la mercantil navarra Las Machoras adquirió la draga con esta finalidad. Aunque se realizaron los trabajos de descontaminación y desgasificación de los tanques, el desmontaje quedó pendiente de completar los trámites técnicos y administrativos necesarios. En febrero de 2026, la Generalitat solicitó a Capitanía Marítima, dependiente del Ministerio de Transportes, la autorización para ejecutar los trabajos de remoción de restos, que llegó varios meses después.
Durante este periodo, los últimos temporales marítimos agravaron el estado de la embarcación. El director general de Costas, Puertos y Aeropuertos, Marc García Manzana, ha destacado que el deterioro del casco y el riesgo creciente de hundimiento hacían especialmente importante avanzar en la retirada de la draga. Con el inicio de los trabajos de desguace, la Generalitat da un paso decisivo para recuperar la normalidad y garantizar una adecuada gestión del puerto de Dénia.