Doce ejemplares de galápago europeo han sido liberados en el Ullal de la Senillera, en Albalat de la Ribera, como parte del programa ‘40 años, 40 acciones’ para celebrar el 40 aniversario de la declaración del parque natural de l’Albufera. La iniciativa, impulsada por la Generalitat y la Fundación Oceanogràfic, busca reforzar los núcleos poblacionales de esta especie catalogada en peligro de extinción. La secretaria autonómica de Medio Ambiente, Sabina Goretti Galindo, ha asistido al acto junto al director general de Medio Natural y Animal, Luis Gomis, destacando la importancia de estas actuaciones para favorecer la recuperación de la especie autóctona.
La jornada ha contado con la participación de 24 estudiantes del IES Sucro de Albalat de la Ribera, que han podido conocer las actuaciones desarrolladas para conservar esta especie y la importancia de proteger la biodiversidad del parque natural. Los ejemplares liberados proceden de los programas de cría en cautividad de la Fundación Oceanogràfic y del Centro Acuícola de El Palmar, cuya colaboración resulta fundamental para disponer de nuevos individuos y favorecer la recuperación de las poblaciones de esta especie amenazada.
La secretaria autonómica ha recordado que la situación del galápago europeo en l’Albufera llegó a ser especialmente crítica a finales del siglo pasado, cuando apenas se registraban observaciones de la especie. Desde 2007, el programa de reintroducción ha contribuido a recuperar su presencia en diferentes enclaves del parque. El director general también ha puesto en valor la labor de Acció Ecologista-Agró y de su voluntariado, que desde 2017 realiza un seguimiento continuado del galápago europeo para conocer su estado de conservación y detectar posibles amenazas.
Asimismo, ha agradecido el trabajo de las brigadas del parque natural y de las Brigadas Natura 2000 en el mantenimiento y la regeneración de hábitats de especial interés. La secretaria autonómica ha subrayado que la colaboración entre las administraciones públicas, las entidades científicas y la sociedad civil es esencial para afrontar los retos de la conservación y favorecer la recuperación de las especies amenazadas. Conocer y valorar nuestro patrimonio natural es el primer paso para protegerlo. Los más jóvenes también pueden contribuir a que las generaciones futuras sigan disfrutando de esta biodiversidad, ha señalado la secretaria autonómica.