El Valencia CF se prepara para recibir al Villarreal CF este sábado en Mestalla con una única y urgente necesidad: sumar su primera victoria como local y huir de la zona de descenso. Javier Aguirre, el técnico al mando, ha sido claro en sus diagnósticos tras los dos primeros encuentros dirigidos por él. El entrenador mexicano admite que al equipo le falta continuidad en el juego y acierto de cara a puerta, factores que han impedido hasta ahora el ansiado triunfo. Sin embargo, mantiene la calma y asegura que el grupo llega fuerte anímicamente al duelo.
La irregularidad ha sido la tónica dominante en los partidos disputados bajo su batuta. Aguirre ha señalado que no pueden permitirse jugar quince minutos bien y otros treinta regular o mal. Aunque los números indican que el equipo ha generado más ocasiones de gol que rivales como el Athletic Club o el Racing, la falta de concreción les ha costado puntos. El técnico mexicano ha destacado que, según las estadísticas de LaLiga, pudieron haber marcado tres o cuatro goles en lugar de los dos que consiguieron, lo que refleja una expectativa ofensiva que aún no se ha traducido en resultados.
El contexto del club añade presión a la situación. El valencianismo lleva siete años sin clasificarse para competiciones europeas y tres años peleando por la permanencia. Aguirre entiende la afligida situación de la afición, pero insiste en que los goles son los que cambian los sistemas y las preguntas. El entrenador mexicano ha subrayado que el equipo necesita ser agresivo e intenso, y aprovechar el hándicap físico del rival, que deberá rotar plantilla. La estrategia pasa por salir a por todas desde el primer minuto, presionar alto y mejorar tanto defensiva como ofensivamente.
El debate sobre el papel de los canteranos en el primer equipo ha sido otro de los temas recurrentes. Aguirre ha zanjado la cuestión de manera contundente: el que esté bien juega, y el que no, no juega. El técnico ha recordado que en sus seis equipos anteriores ha debutado entre 30 y 35 jugadores jóvenes, y que incluso jugó un Mundial con un chico de 17 años. No ve ningún problema en la gestión de los jóvenes, que están trabajando bien y jugarán cuando deban hacerlo.
Aguirre espera que la primera victoria llegue pronto para dar un respiro al grupo y a la afición. El entrenador mexicano ha manifestado que un triunfo les dará mucho alivio por lo que vienen arrastrando. Mientras tanto, el equipo debe seguir dando pasitos hacia adelante, especialmente en casa, donde cuenta con el apoyo de su afición. La próxima cita con el Villarreal se presenta como una oportunidad clave para cambiar la dinámica y empezar a sumar los puntos necesarios para salir del bache.