El Hospital Comarcal de la Vega Baja, ubicado en San Bartolomé, cuenta ahora con un plan de defensa más sólido contra las lluvias torrenciales gracias a una inversión de 1,27 millones de euros impulsada por la Generalitat. El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, ha recorrido las obras que buscan reducir el riesgo de acumulación de agua en el entorno hospitalario mediante la ejecución de obras de defensa y drenaje. Esta intervención responde a la vulnerabilidad que se puso de manifiesto durante las lluvias de septiembre de 2019, cuando el centro sufrió afectaciones en sus dependencias y se dificultó el acceso por la carretera CV-91.
El proyecto se centra en la implantación de un Sistema Urbano de Drenaje Sostenible (SUDS), que incorpora una balsa de laminación junto al hospital para almacenar temporalmente el exceso de agua de lluvia. Esta solución permite gestionar los caudales generados durante los episodios de precipitaciones intensas y contribuye a reducir la presión sobre el entorno del centro sanitario. La actuación mejora la capacidad de respuesta del hospital ante fenómenos meteorológicos adversos y refuerza la seguridad de una infraestructura fundamental para la atención sanitaria de la Vega Baja.
El Hospital Comarcal de la Vega Baja es una infraestructura sanitaria de referencia para más de 183.000 habitantes de 18 municipios del área de salud de Orihuela y cuenta con una plantilla superior a los 2.000 profesionales. Las obras buscan mejorar las condiciones de protección de las instalaciones y contribuir a preservar la continuidad de un servicio esencial para la población de la comarca. El conseller ha subrayado que la prevención y la planificación hidráulica son fundamentales para reducir la vulnerabilidad de los equipamientos públicos ante los fenómenos meteorológicos extremos.
Con esta intervención, la Generalitat avanza en la mejora de las infraestructuras de defensa y drenaje de la Vega Baja, con especial atención a la protección de los servicios esenciales y a la adaptación del territorio frente al riesgo de inundaciones. La actuación contempla un sistema de drenaje sostenible y una balsa de laminación para recoger el exceso de agua de lluvia y facilitar su evacuación controlada, reforzando la protección de una infraestructura sanitaria de referencia para más de 183.000 habitantes de 18 municipios.