La Agencia Estatal de Meteorología ha elevado el nivel de alerta a naranja para el domingo 18 de octubre en amplias zonas del sur de la provincia de Valencia y el norte de Alicante. Los modelos meteorológicos sitúan estas áreas como las más expuestas a un episodio de precipitaciones intensas, con acumulados que podrían alcanzar los 300 litros por metro cuadrado en un periodo de 24 horas. La configuración atmosférica actual favorece la entrada de vientos húmedos desde el Mediterráneo hacia estas comarcas, lo que podría desencadenar lluvias torrenciales.
El mapa de avisos concentra el riesgo naranja en el litoral sur y el interior sur de Valencia, así como en el litoral norte de alicantino. Comarcas como la Ribera Alta, la Ribera Baixa, la Costera, la Vall d'Albaida y la Marina Alta se encuentran entre las más vulnerables. Municipios como Alzira, Cullera, Xàtiva, Ontinyent, Dénia y Pego, junto con sus entornos montañosos, recibirán una atención especial. La disposición del relieve en estas zonas puede potenciar la intensidad de las lluvias al interactuar con los vientos procedentes del mar.
Ante la previsión de un fin de semana con lluvias intensas, el Ayuntamiento de València ha intensificado las labores de mantenimiento en la red de drenaje urbano. El Servicio del Ciclo Integral del Agua realiza una limpieza continua de imbornales y revisa los puntos de evacuación máxima de aguas pluviales (PEMAPS) para garantizar el correcto funcionamiento de la red. Esta labor preventiva se ha reforzado especialmente en aquellas zonas que han presentado problemas de acumulación de agua en episodios anteriores.
En la avenida de Levante UD, donde se localiza un punto de acumulación de agua, se han realizado mejoras en los sistemas de captación durante las dos últimas semanas. Las obras incluyen la instalación de 12 nuevos imbornales, la ejecución de tres pozos y la modificación de ocho imbornales existentes para aumentar su capacidad. También está previsto sustituir la tapa de algunos pozos por rejillas para facilitar el paso del agua. Además, se ha intensificado la vigilancia y se han realizado cálculos hidráulicos para verificar la capacidad de evacuación del colector.
El concejal del Ciclo Integral del Agua, Carlos Mundina, ha destacado la importancia de mantener una labor preventiva constante. La limpieza de los imbornales es un trabajo incesante que no se limita a una campaña concreta, sino que se repite en función de las necesidades detectadas. Aunque las actuaciones se adelantaron para que la red estuviera preparada antes de la temporada de lluvias, el servicio continúa trabajando para mantenerla en las mejores condiciones posibles y actuar allí donde sea necesario.