La burocracia que frenaba la instalación de energía solar y eléctrica en la Comunitat Valenciana da un giro radical con la aprobación de la instrucción 2/2026. El vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, Vicente Martínez Mus, ha confirmado esta medida durante su intervención en los XXIV Premios de la Federación Empresarial Metalúrgica Valenciana (FEMEVAL), acompañado por el director general de Energía y Minas, Antonio Miranda. El objetivo es claro: transformar procedimientos que podían prolongarse durante meses e incluso años en trámites que puedan resolverse en unas pocas semanas.
La clave reside en la centralización de la validación de estos expedientes en la Dirección General de Energía y Minas, evitando trámites administrativos intermedios ante las direcciones territoriales. Martínez Mus ha subrayado que la simplificación administrativa no implica reducir las exigencias legales ni las garantías ambientales, sino mejorar la gestión de los procedimientos. Esta experiencia constituye una línea de trabajo que la Generalitat quiere extender progresivamente a otros procedimientos de certificación. El conseller ha vinculado la agilización administrativa con el desarrollo económico y la competitividad empresarial, destacando que una Administración que facilita la inversión es también una Administración que contribuye a crear empleo, mejorar la productividad y fortalecer la industria.
Ha recordado que las empresas necesitan energía, infraestructuras y seguridad jurídica, pero también tiempo para planificar, invertir, producir y competir. Desde la Generalitat quieren ayudarles a ganar ese tiempo que implicará un mayor rendimiento económico. Martínez Mus ha destacado la importancia de la colaboración público-privada para identificar las necesidades de las empresas y encontrar soluciones concretas junto a colectivos profesionales como el Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Industriales de Valencia (COGITI) o el Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de la Comunitat Valenciana (COIICV).
Este es un buen ejemplo de colaboración público-privada: escuchar al sector, identificar los problemas reales y trabajar juntos para encontrar soluciones concretas. Ante las empresas ha reiterado la importancia de mantener el diálogo y la colaboración con el tejido empresarial, escuchando sus necesidades y colaborando con sus organizaciones para impulsar su desarrollo. El vicepresidente tercero ha señalado, además, que esta colaboración debe extenderse a otros grandes desafíos de la industria, como la transformación digital, la sostenibilidad, la innovación y la captación de talento.