Péter Gulácsi pisó de nuevo el césped de la Ciudad Deportiva José Manuel Llaneza este jueves. El guardameta húngaro del Villarreal CF se reincorpora a los entrenamientos tras vivir una noche traumática en su vivienda de Puçol. El incidente, ocurrido durante la madrugada del lunes, consistió en un asalto violento que le obligó a perderse el encuentro de Champions League disputado el martes frente al Nápoles.
Varios individuos armados irrumpieron en el chalet donde el futbolista dormía junto a su familia. Los atracadores permanecieron en el interior de la propiedad durante aproximadamente una hora, amenazando a los presentes y sustrayendo principalmente bolsos y relojes. El impacto emocional del suceso fue tan profundo que el portero no se encontraba en condiciones psicológicas para afrontar un partido de alta exigencia apenas unas horas después.
El cuerpo técnico, liderado por Iñigo Pérez, concedió una jornada de descanso a la plantilla el miércoles. Durante esa sesión de trabajo, Gulácsi completó la rutina con normalidad junto al resto de sus compañeros. El internacional magiar, de 36 años, rompió su silencio en redes sociales para agradecer el apoyo recibido y solicitar privacidad. El entrenador amarillo mostró públicamente su empatía, reconociendo la gravedad de la situación y la necesidad de tiempo para asimilar lo ocurrido.
La ausencia del titular habitual ha permitido a Luiz Júnior destacar bajo los palos en el duelo europeo. Su buen rendimiento ha reabierto el debate sobre la titularidad en la portería amarilla. Con la vuelta de Gulácsi a la dinámica del grupo, Iñigo Pérez debe ahora valorar el estado anímico del húngaro y el momento de su rival para decidir quién defenderá la meta del conjunto castellonense en el próximo compromiso liguero contra el Elche este domingo.