Un documento administrativo de la Generalitat Valenciana, redactado en enero de 2019, advierte sobre la existencia de riesgo de inundación en el solar donde se edifica el nuevo centro escolar Montessori en Paterna. La Coordinadora per a la Protecció de les Moles ha logrado acceso a este informe, que se basa en las directrices del Plan de Acción Territorial sobre Prevención del Riesgo de Inundación y en cartografía de un estudio de 2016, lo que plantea serias dudas sobre la viabilidad del proyecto.
Más allá del colegio, la Coordinadora expresa su preocupación por un proyecto urbanístico de unas 1.500 viviendas en la misma zona, impulsado por el Ayuntamiento de Paterna y la promotora del centro. Esta transformación convertiría superficies permeables, actualmente ocupadas por pinares, en edificaciones y calles, lo que incrementaría la escorrentía hacia el barranco. Además, el proyecto Zubi-Lab incluye canalizaciones para dirigir aguas pluviales al cauce, una circunstancia que, según la entidad, obliga a estudiar los efectos acumulados de todas las actuaciones previstas. Critican que se valoren los proyectos de forma aislada, sin evaluar el impacto conjunto sobre el funcionamiento natural del entorno.
La transformación de Les Moles, uno de los principales espacios naturales próximos a Paterna, también genera alarma por su impacto ambiental. Expertos de la Universitat de València avalan la riqueza de este paraje, donde se han detectado mamíferos como tejones, zorros, ginetas y garduñas, así como numerosas aves. La Coordinadora insiste en que Les Moles no es un terreno vacío, sino un ecosistema que presta servicios ambientales a la población y que debe preservarse como patrimonio natural.
Ante la existencia de este informe oficial, la entidad reclama a la Confederación Hidrográfica del Júcar, al Ayuntamiento de Paterna y a la promotora que aclaren qué evaluación de riesgo se ha realizado y qué medidas justifican la idoneidad del emplazamiento. Exigen el acceso a los informes técnicos y estudios hidráulicos, así como la evaluación conjunta del impacto de las construcciones. Además, piden que se estudien ubicaciones alternativas para el colegio fuera de las zonas inundables, subrayando que la seguridad de la comunidad educativa debe prevalecer sobre cualquier interés urbanístico. Si la Generalitat ya advirtió en 2019 del riesgo, las administraciones deben explicar por qué se considera adecuado construir un colegio allí.