La plaza de la Pescadería se convierte este sábado en el escenario principal para honrar el oficio de los panaderos locales. La concejalía de Comercio organiza una jornada especial para el Día Mundial del Pan, donde se repartirán productos artesanos directamente a los vecinos. La iniciativa busca visibilizar el trabajo de los hornos y pastelerías de la ciudad, reforzando el comercio de proximidad y la identidad gastronómica castellonense.
El acto comenzará a las once de la mañana con la distribución de quinientas rebanadas de pan artesano. Cada porción se acompañará con aceite de oliva virgen extra Bardomus y jamón, ofreciendo una muestra de la calidad local. Una hora después, a las doce, llegará el turno de dos mil rosquilletas artesanas, elaboradas por los propios hornos de la ciudad. Este segundo reparto tiene como objetivo acercar estos dulces tradicionales a la ciudadanía.
Alberto Vidal, concejal de Comercio, ha subrayado la importancia de estas panaderías y pastelerías como parte fundamental del tejido comercial. Según sus palabras, el oficio de panadero es imprescindible para el día a día, ya que ofrece productos tradicionales como la coca de Castelló, los ximos, el pan de Castellón, el Fadrinet o la Flor de Lledó. Vidal ha recordado que celebrar este día es también honrar la historia y las tradiciones de la ciudad, reconociendo el esfuerzo de los profesionales que mantienen viva esta profesión.
La colaboración con la Asociación Provincial de Panaderos refuerza el carácter representativo del sector. Esta iniciativa se enmarca en la línea de dinamización comercial del Ayuntamiento, que ha impulsado anteriormente campañas para incentivar las compras en establecimientos locales. El edil ya había destacado la relevancia del sector en 2024, participando en jornadas de elaboración artesanal para conocer de primera mano el trabajo de los hornos castellonenses.
Con esta acción, la concejalía de Comercio cumple con el compromiso municipal de cuidar y potenciar las tradiciones locales.