
El Parque Ribalta de Castellón se convertirá el próximo sábado 17 de octubre en el escenario principal del Festival Origen, una iniciativa musical de entrada gratuita que busca dinamizar la oferta cultural y turística de la ciudad durante la temporada de otoño. La concejala de Turismo, Arantxa Miralles, junto con Salvador Ferrando, representante de la organización, ha presentado esta nueva edición, que transformará uno de los espacios emblemáticos de la capital en un recinto al aire libre dedicado al disfrute de la música en directo.
La jornada comenzará a las 18.00 horas con la actuación de la Cía Aida Lara, seguida a las 18.30 por El Canto Da Estopa a Melendi, un espectáculo de tributo que recupera los grandes éxitos del pop-rock y la rumba urbana de los años 2000, con referencias a grupos como Estopa, Melendi y El Canto del Loco. El momento cumbre de la programación llegará a las 20.00 horas con Antonio Carmona, figura clave del flamenco español y antiguo vocalista de Ketama, quien ofrecerá un concierto de una hora de duración. La música continuará a las 21.00 con La Cuarta Cuerda y cerrará la noche Cris Reyes Flamenco Tech Fusion a las 22.30 horas.
Miralles ha subrayado la relevancia de impulsar eventos que amplíen la oferta turística de Castellón durante todo el año, con el objetivo de consolidar la ciudad como un destino atractivo tanto para residentes como para visitantes. La edil ha destacado que apostar por la música en directo permite generar nuevos motivos para descubrir la ciudad desde otra perspectiva, aprovechando sus atractivos como el litoral, la gastronomía, el patrimonio y los espacios verdes. La intención es mantener una ciudad viva y activa, con una programación cultural capaz de atraer a diversos públicos.
La nueva edición se presenta tras el éxito de la convocatoria anterior, que reunió a más de 4.000 asistentes en una jornada encabezada por Pitingo. Según la organización, esta cifra confirma el interés del público por un formato que combina artistas de gran proyección con espacios públicos muy valorados por los castellonenses. Lejos de considerar este resultado como un punto final, la organización lo ve como un estímulo para seguir mejorando, con el objetivo de consolidar una programación cuidada, fortalecer el vínculo con el público y convertir el festival en una referencia cultural reconocida en la agenda de Castellón y su entorno.