La Guardia Civil ha desmantelado una banda criminal que se dedicaba a robar en viviendas unifamiliares de la provincia de Valencia. La operación, bautizada como 'Sabata', ha permitido detener a cuatro personas y esclarecer casi medio centenar de robos con fuerza. Los arrestados, tres hombres y una mujer de nacionalidades rumana y argelina, pasaron a disposición judicial el 1 de octubre de 2026. El juzgado ha decretado el ingreso inmediato en prisión para el líder de la organización.
La investigación comenzó tras detectar un aumento significativo de robos en viviendas unifamiliares, algunas situadas en urbanizaciones de alto poder adquisitivo. Los delincuentes empleaban un método concreto: cortaban el vallado perimetral de las parcelas y forzaban puertas o ventanas para acceder al interior. La banda mostraba una gran actividad, llegando a cometer más de seis robos en una sola noche.
El grupo se especializaba en la sustracción de herramientas de alta gama, muy demandadas en el mercado negro. También se apoderaban de joyas, dinero en efectivo y cualquier objeto de valor que encontraban en los domicilios. Tras los robos, vendían los efectos a través de plataformas de compraventa de objetos de segunda mano en internet, intentando dar apariencia de legalidad a los productos.
La detención tuvo lugar la madrugada del 30 de septiembre. Los agentes interceptaron el vehículo utilizado por la organización justo después de que cometieran varios robos en viviendas de la localidad de Montserrat. En el momento de la detención, los cuatro integrantes transportaban herramientas de alta gama recién sustraídas, valoradas en más de 3.000 euros. Posteriormente, se registró el domicilio del cabecilla, donde se intervino una gran cantidad de joyas, electrodomésticos, herramientas, perfumes de lujo y bolsos de marcas exclusivas. El valor total de los efectos recuperados supera los 40.000 euros.
Los asaltos se produjeron en diversos municipios valencianos, con especial incidencia en Torrent y Aldaia, en la comarca de l'Horta Sud. También afectaron a localidades de La Ribera Alta, La Safor y La Hoya de Buñol. La investigación fue llevada a cabo por agentes del Puesto Principal de Llombai.