
Juanfran Pérez Llorca ha dedicado su primer discurso institucional del 9 d'Octubre a pedir una convivencia basada en la serenidad y la búsqueda de acuerdos estables. El president de la Generalitat ha instado a los valencianos a trabajar sin confrontación para dejar un legado de prosperidad y seguridad a las generaciones venideras. En su intervención, ha destacado que la ciudadanía valenciana espera soluciones concretas y no ruido político, rechazando la lógica del enfrentamiento continuo.
El jefe del Consell ha subrayado que los grandes retos requieren grandes entendimientos, por lo que ha defendido que políticas clave como la vivienda, la educación o las infraestructuras no pueden reiniciarse cada cuatro años. Ha reclamado una financiación justa para la Comunitat, calificando la situación actual de injusticia que debe corregirse, no pactarse. Ha insistido en que los valencianos pagan como los que más pero reciben menos, por lo que exigen igualdad de trato desde el diálogo y la firmeza.
Pérez Llorca ha reivindicado una identidad valenciana abierta y sin complejos, que no necesita imponerse ni renunciar a su condición española y europea. Ha recordado el legado de Jaume I y ha destacado la llegada de personas de todo el mundo que han elegido esta tierra para vivir. Ha asegurado que la Senyera no tiene peajes y que las tradiciones pertenecen a todos, sin propietarios exclusivos.
El president ha mantenido un recuerdo para las víctimas de la DANA de 2024, señalando que la crueldad del fenómeno climático no se olvidará. Ha afirmado que la reconstrucción debe servir para preparar una Comunitat mejor y más resistente ante futuros desastres. Ha concluido su discurso reafirmando que la identidad valenciana se ejerce y se defiende con libertad, sin necesidad de ir contra nadie.