
No tienen intención de abandonar el lugar el 9 d'Octubre, día de la Comunitat Valenciana. Su presencia no es temporal, sino indefinida, según han confirmado dos portavoces de la protesta. El grupo, que cifra en 600 personas y 400 tiendas, afirma que no se discutirá levantar la acampada. El Ayuntamiento, por su parte, mantiene la celebración de los actos programados. La alcaldesa María José Catalá ha insistido en que el 9 d'Octubre es un día sagrado y que no se suspenderán ni trasladarán los actos. Los acampados, sin embargo, no se oponen al evento. Aseguran que colaborarán para que ambos acontecimientos convivan. Piden al gobierno local que use sus recursos para desplazar las actividades, como la mascletà, a otro espacio. Consideran que el Ayuntamiento tiene la capacidad para organizarlo sin afectar a la protesta. La mascletà está prevista para las 14:00 horas, tras la Procesión Cívica. La coincidencia de horarios y espacios genera incertidumbre sobre cómo se gestionará la convivencia. El Ayuntamiento ha pedido colaboración a la Delegación del Gobierno para garantizar la seguridad. Los acampados piden el freno a los fondos buitre, regulación de precios y contratos indefinidos. No se han anunciado cambios en el programa oficial. La situación sigue en espera de una solución que permita respetar ambos espacios.