
En la selva africana recreada en Bioparc Valencia, una nueva vida ha comenzado. Una cría de mangabey de coronilla blanca, un primate poco conocido y en grave peligro de extinción, ha nacido en el recinto multiespecie donde convive con gorilas occidentales de llanura. Su llegada no es solo un momento de ternura para los visitantes, sino un hito en la lucha por la supervivencia de una especie amenazada.
El mangabey de coronilla blanca destaca por su mirada inconfundible: sus párpados blancos contrastan con la piel oscura del rostro, creando una línea que parece pintada. Pero esta característica no es solo estética. Los movimientos de estos párpados forman parte de un lenguaje visual complejo, complementado con vocalizaciones, que permite a los animales mantener contacto y advertir de peligros dentro de su grupo social.
La madre, de 12 años, cuida a su cría con destreza. La pequeña permanece constantemente agarrada a ella mientras se desplazan por el recinto, despertando la curiosidad tanto de sus congéneres como de los gorilas. El equipo de cuidado animal ha confirmado una evolución positiva, lo que permite que la cría ya explore el espacio junto a su madre.
Este nacimiento es el décimo registrado en Bioparc Valencia dentro del Programa Europeo de Conservación (EEP) de la especie. La participación del parque en este programa demuestra el compromiso con la reproducción controlada y la preservación genética de una especie cuyas poblaciones han disminuido drásticamente por la degradación de su hábitat y la caza ilegal en África occidental.
El diseño del recinto, basado en el concepto de zooinmersión, recrea fielmente el entorno natural. Permite que los animales desarrollen comportamientos innatos y fomenta interacciones sociales, clave para su bienestar. Bioparc Valencia es el único lugar de Europa donde mangabeyes y gorilas comparten un espacio así, lo que convierte esta convivencia en un experimento único de conservación y observación.
La Fundación Bioparc también actúa 'in situ' mediante el proyecto West African Primate Conservation Action (WAPCA), que trabaja en Ghana y Costa de Marfil para proteger los hábitats naturales de estos primates. La supervivencia de la especie depende de acciones tanto en cautiverio como en el campo.
Los visitantes que acuden a Bioparc pueden ver a esta cría junto a otras recién nacidas, como driles, elefantes, chimpancés o rinocerontes. Cada uno de estos nacimientos es un recordatorio de que la conservación no es solo un deber, sino una oportunidad para conectar con la naturaleza en su forma más auténtica.