Centenares de personas se congregaron en el centro de València este domingo para participar en una manifestación que exigió un embargo completo de armas a Israel. La movilización, convocada por la Red Solidaria contra la Ocupación de Palestina (RESCOP), tuvo lugar en el contexto del tercer aniversario del inicio de la ofensiva militar israelí sobre Gaza. Durante la marcha, que partió desde la plaza de toros y concluyó en la plaza América, los asistentes portaron banderas palestinas y carteles con mensajes en defensa del pueblo palestino, denunciando la grave crisis humanitaria que afecta a la Franja de Gaza. Las organizaciones destacaron que la situación continúa deteriorándose tras años de conflicto, con destrucción masiva de viviendas e infraestructuras y desplazamientos forzados de la población.
Los participantes también alertaron sobre el encarcelamiento de más de 10.000 palestinos sin cargos ni juicio, exigiendo su liberación inmediata. La protesta forma parte de una campaña internacional impulsada por colectivos de solidaridad, con movilizaciones en distintos municipios de la Comunitat Valenciana. Aunque el Gobierno español aprobó un año antes un decreto que limita ciertas transferencias de material de defensa y doble uso con Israel, las organizaciones consideran que esta medida no es suficiente y no rompe los vínculos militares existentes entre ambos países.
Durante la manifestación, se reiteró la necesidad de un embargo integral, que vaya más allá de las restricciones parciales. Se demandó la prohibición de toda forma de colaboración, incluyendo venta, compra, tránsito, financiación y subcontrataciones de armamento. Representantes del movimiento, como Jorge Ramos de BDS País Valencià, subrayaron que las acciones del Estado deben ir más allá de las declaraciones y traducirse en medidas concretas y efectivas. Además, se pidió el cese de todas las relaciones diplomáticas, económicas, comerciales, académicas, deportivas y culturales con Israel.
Los convocantes también denunciaron la represión contra activistas valencianos tras las protestas de 2025, y exigieron la derogación de la Ley Mordaza, que consideran una herramienta de criminalización del derecho a la protesta. La movilización incluyó la participación de miembros de la acampada por la vivienda de València, que dejaron temporalmente sus instalaciones para sumarse a la marcha. La convocatoria refleja una creciente presión social en la ciudad para que la política exterior española se alinee con principios de justicia internacional y derechos humanos.
La protesta se enmarca en un esfuerzo colectivo para mantener viva la memoria del sufrimiento palestino y exigir responsabilidad internacional. Las organizaciones insisten en que el genocidio en Palestina no debe quedar impune, y que la solidaridad debe traducirse en acciones concretas. La jornada sirvió como recordatorio de que la sociedad civil valenciana sigue comprometida con una postura más ética y responsable en el ámbito internacional, especialmente en temas de conflicto armado y derechos humanos.