Un grupo de personas ha establecido un campamento permanente en la plaza del Ayuntamiento de València, tras la manifestación del sábado por el derecho a la vivienda. Más de 200 personas, en su mayoría jóvenes entre 20 y 30 años, han montado cerca de un centenar de tiendas y se han organizado en comisiones para gestionar la convivencia y las necesidades básicas. La acampada, que se plantea como indefinida, busca mantener la presión social sobre las instituciones para hacer efectivo el derecho a la vivienda.
La primera asamblea se celebró este domingo a las 10.00 horas, donde se reafirmó la voluntad de no abandonar el lugar. Se constituyeron comisiones de cocina, seguridad, accesibilidad, recursos, convivencia y cultura, con el objetivo de garantizar el funcionamiento diario. Las personas responsables de cada comisión llevan chalecos naranjas o amarillos para facilitar la identificación. Además, se ha creado un punto violeta de atención a situaciones de violencia machista.
El campamento convive sin incidentes con otras actividades en la zona, como una carrera popular de las Fallas. Los participantes han pedido apoyo logístico: generadores, toldos, sillas, mesas y herramientas. Aunque no pueden anclar estructuras a árboles ni farolas, buscan materiales que les permitan sostener lonas sin dañar el mobiliario urbano. También han instalado un buzón de sugerencias con el lema 'cosas a hablar', donde se recogen propuestas y demandas.
Uno de los portavoces, Hugo, destacó que la iniciativa ha crecido rápidamente y que la asamblea votó por mantener la acampada 'hasta cuando haga falta'. Consideran el modelo de la acampada de Sol en Madrid como referencia. La organización interna incluye la idea de dividir el espacio en pequeñas calles con nombres, para facilitar la convivencia y la identificación.
La acampada no está dirigida por el Sindicato de Inquilinas, aunque cuenta con su apoyo. Su carácter es pacífico y reivindicativo, sin violencia. Los participantes buscan visibilizar la crisis de vivienda y mantener la presión institucional. La protesta se enmarca en un contexto de creciente desigualdad y precariedad en el acceso a vivienda en la ciudad.
En paralelo, en el Parque Central de València se desarrolla una recreación histórica del campamento de Jaume I, con concejales del Ayuntamiento entre los asistentes. Esta actividad, que celebra el 750 aniversario de la conquista de València, ha atraído a numerosas familias y parejas que aprovecharon el buen tiempo tras días de alertas meteorológicas. Sin embargo, esta celebración histórica no guarda relación con la acampada en la plaza del Ayuntamiento, que tiene un carácter social y político distinto.
La presencia de concejales en el evento histórico ha generado cierta atención mediática, pero no hay conexión directa entre ambos acontecimientos. Mientras unos conmemoran un pasado medieval, otros construyen un presente de resistencia en el corazón de la ciudad.