
El 31 de octubre, València se prepara para una nueva movilización en recuerdo de la DANA que causó una devastación sin precedentes en la provincia el 29 de octubre de 2024. Más de 200 entidades sociales, sindicales y asociaciones de víctimas han convocado una manifestación que tendrá lugar en la capital valenciana, coincidiendo con el segundo aniversario de la tragedia. La concentración, que se desarrollará a partir de las 18:00 horas, partirá desde la plaza de la Virgen, un lugar simbólico por su cercanía al Palau de la Generalitat, sede del gobierno autonómico. Este punto de encuentro refuerza el carácter institucional de la protesta, que busca mantener viva la memoria de los 233 fallecidos y exigir responsabilidades por la gestión de la emergencia.
El lema central de la movilización será 'Mazón a prisión', una demanda que ha sustituido al anterior 'Mazón dimisión' tras la renuncia del expresident de la Generalitat a su cargo a principios de noviembre del año pasado. Los convocantes reclaman que Carlos Mazón renuncie a su acta de diputado autonómico, pierda su aforamiento y se presente ante la jueza de Catarroja, quien lleva la instrucción de la causa penal abierta por la gestión de la crisis. La protesta no es un acto aislado, sino parte de una serie de movilizaciones que se han mantenido desde los primeros días tras la catástrofe, con convocatorias mensuales en torno al 29 de octubre.
Desde el inicio, las asociaciones de víctimas han asumido un papel clave en la organización de las concentraciones, liderando acciones en València, Catarroja, Paiporta y otros municipios afectados directamente por la DANA. Las primeras manifestaciones tuvieron lugar apenas once días después de las inundaciones, cuando el impacto de la tragedia aún era inmediato. A lo largo del tiempo, estas convocatorias han servido para mantener la presión social y evitar que la responsabilidad por la gestión de la emergencia caiga en el olvido. En los últimos meses, la protesta se ha extendido más allá de la capital, incluyendo una acción en Alicante, donde Mazón tiene su oficina, para ejercer presión en su entorno político más cercano.
Las entidades convocantes denuncian una respuesta que consideran negligente y rechazan cualquier intento de minimizar el impacto de la catástrofe. La movilización del 31 de octubre busca reforzar la unidad entre los afectados y consolidar la demanda de justicia en plena instrucción judicial. La ciudad, que ya vivió una alerta roja por lluvias torrenciales en octubre, se prepara para una jornada marcada por la memoria, la exigencia y la denuncia, en la que el recuerdo de las víctimas y la lucha por la rendición de cuentas seguirán siendo el eje central de la acción colectiva.