
El temporal de lluvias registrado el jueves, 1 de octubre, provocó cortes en varias carreteras de las provincias de Castellón y Valencia, afectando especialmente las vías CV-10, CV-25, CV-194, CV-205, CV-219, CV-223 y CV-235. Los desprendimientos de rocas, la acumulación de agua y la tierra arrastrada bloquearon el tráfico en distintos tramos, lo que generó dificultades de acceso en zonas rurales y aisladas. Tras la activación de la alerta roja, equipos de emergencia y personal de conservación trabajaron para restablecer la circulación, logrando recuperar el tráfico en todas las vías afectadas en un plazo relativamente corto. La Generalitat confirmó que ya no existen obstáculos que impidan el desplazamiento por estas rutas.
El vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, Vicente Martínez Mus, visitó las localidades de Gátova, Eslida y Toga para evaluar los daños en terreno. Estas zonas, ya afectadas por incendios forestales durante el verano, presentan una mayor fragilidad ante episodios de precipitaciones intensas. Martínez Mus destacó que la vulnerabilidad de estos territorios se acentúa en situaciones climáticas extremas, lo que puede derivar en cortes prolongados de carreteras y dificultades para el acceso a servicios esenciales.
Durante su recorrido, el conseller insistió en la necesidad de que el personal de conservación de carreteras sea considerado un servicio esencial durante las alertas meteorológicas, incluso cuando el aviso de nivel rojo permanece activo. Argumentó que esta modificación legislativa permitiría a los trabajadores desplazarse y actuar en municipios aislados, siempre bajo criterios de seguridad. Esta propuesta, ya presentada ante el gobierno estatal, responde al aumento en la frecuencia de eventos climáticos extremos y busca fortalecer la capacidad de respuesta ante futuras emergencias.
En el ámbito del transporte público, Metrovalencia mantuvo su servicio operativo durante la alerta, aunque la demanda se redujo significativamente. El número de viajeros descendió un 30,9% respecto al día anterior, con una caída más marcada por la tarde, alcanzando un 86,5% a las 20.00 horas. En cambio, el TRAM d’Alacant no registró interrupciones y el servicio se desarrolló con normalidad. El aeropuerto de Castellón no tuvo incidencias en sus diez vuelos programados, y los puertos gestionados por la Generalitat tampoco sufrieron problemas importantes durante la noche.