
Alicante no se queda fuera. Por segunda vez en fila, la ciudad alicantina se mantiene en el podio europeo de la innovación. Ya no es solo aspiración: es realidad. Entre las seis ciudades semifinalistas para el título de Capital Europea de la Innovación 2027, Alicante se prepara para una nueva batalla ante el jurado de la Comisión Europea. El 19 de octubre será el día clave. Un equipo de diez personas, representantes del Ayuntamiento, la Diputación, la comarca de l'Alacantí y el eje funcional Alicante-Elche, se encargará de presentar el modelo alicantino en una conferencia online. No es un acto simbólico. Es la defensa de un proyecto que ya ha demostrado su valor en el terreno real.
El alcalde Luis Barcala no oculta la ambición. Reconoce que esta vez compite con ciudades de peso: Madrid, Valencia, Manchester, Montpellier y Tallin. Pero también subraya que el hecho de estar aquí, por segunda vez, es un reconocimiento al trabajo de ocho años. No se trata solo de una candidatura. Es un modelo de colaboración que ha convertido a la provincia en un territorio de oportunidades. El respaldo no viene solo del Ayuntamiento. Viene de la Diputación, de los alcaldes de la comarca, de la Generalitat, que envió una carta de apoyo desde la consellera Marián Cano.
Lo que más destaca en la candidatura es el impacto real. No son solo ideas. Son proyectos que ya funcionan. La plataforma de inteligencia artificial para la administración pública, desarrollada en Alicante, ya se usa en ciudades españolas y en México. Ese es el ejemplo que el alcalde usa para mostrar que la innovación no se queda en la ciudad. Se transfiere. Se escala. Y eso, según Barcala, es lo que hace que el modelo alicantino despierte interés más allá de sus fronteras. El objetivo no es solo ganar el premio. Es acceder a fondos europeos para seguir impulsando sectores como el aeroespacial, la defensa, las tecnologías duales, el audiovisual y el hospitality.
La estrategia no se construyó en un despacho. Se forjó en la cooperación. Desde el 15 de julio, cuando la Diputación y los principales alcaldes de la comarca respaldaron la candidatura, se creó una red interactiva. Un ecosistema donde empresas, instituciones y entidades públicas y privadas generan sinergias. El proyecto no es de un solo municipio. Es de un territorio. Y eso, en la lógica europea, cuenta. El Ayuntamiento presentó la candidatura el 4 de agosto, con la memoria elaborada por Impulsalicante, la agencia local de desarrollo, bajo la estrategia Alicante Futura. No fue un acto aislado. Fue el cierre de un proceso que empezó hace años.
El reconocimiento de ser semifinalista ya es un logro. Pero el verdadero reto está por delante. El jurado evaluará no solo el plan, sino su capacidad de transformación social y proyección económica. El modelo alicantino no se basa en promesas. Se basa en resultados. En proyectos que ya funcionan. En una red que ya está activa. En una ciudad que, por segunda vez, no se queda en la sombra. Esta vez, el escenario es europeo. Y Alicante está lista para hablar.