La ciudad de València se convierte en epicentro del diseño durante los próximos días. En Fira València, más de 1.200 marcas han ocupado más de 110.000 metros cuadrados repartidos en diez pavellons. La cita, València Inspira Disseny 2026, ha crecido un 32% en número de participantes respecto a la edición anterior. La superfície expositiva también ha aumentado un 17%, consolidando su posición como el mayor evento del sector en la Comunitat Valenciana.
El certamen integra cuatro ferias especializadas: Feria Hàbitat València, Textilhogar, Espai Cuina SICI y 360 by Cevisama. Su programa incluye conferencias con figuras destacadas del diseño español como Jaime Hayón, Javier Mariscal o Inma Bermúdez. Las jornadas abordan la relación entre innovación, empresa y creatividad, con mesas redondas y una exposición que repasa cuatro décadas de premios nacionales.
Además de las instalaciones profesionales, el evento ofrece espacios como Hotel Hàbitat, diseñado por Joaquín Homs, el Saló nude para talento emergente, y AMC Kitchen Lab, donde diseño, tecnología y gastronomía se entrelazan. Todo esto se desarrolla en un marco que combina tradición y vanguardia, con una clara vocación de impacto económico y cultural.
Mientras tanto, en otro ámbito, el Ayuntamiento de València ha iniciado la confección de una nueva réplica de la Reial Senyera. El contrato, adjudicado a Artesanía Suay SL, prevé una reproducción con fidelidad histórica en materiales y técnicas. El proyecto incluye tintado de seda según estudios cromáticos, pasamanería artesanal y bordado tradicional.
El nuevo conjunto incorpora mejoras funcionales: un asta con asa regulable, un sistema para proteger la cimera durante el despliegue, y un tahalí adaptable para distribuir el peso. Todo estará listo para la procesión cívica del 9 d’Octubre de 2027. La inversión asciende a 178.408 euros, y el proceso incluye documentación audiovisual, conservación de materiales sobrantes y una memoria técnica final.
La Senyera, bandera privativa de la ciudad desde el siglo XV, ha sido objeto de múltiples restauraciones. La actual réplica, de 1928, cumple cien años en 2028. Su uso en actos institucionales ha provocado un deterioro progresivo, lo que justifica la necesidad de una nueva versión. La nueva réplica no solo será un símbolo, sino un acto de preservación cultural.
El proyecto refleja un compromiso con la identidad valenciana, combinando tradición, artesanía y funcionalidad. Mientras el diseño se exhibe en los pabellons, la ciudad también trabaja en su memoria visible. Dos grandes proyectos, en paralelo, muestran cómo València cuida su presente y su pasado con igual rigor.