La Diputación de Castellón ha impulsado una iniciativa clave para redefinir el futuro económico de las zonas rurales: la 'Agenda Compartida CITs', desarrollada junto a otras 11 provincias. Este proyecto, nacido en el marco de la RED CIT (Centros de Innovación Territorial), busca transformar el modelo productivo mediante la valorización del capital natural como base de una nueva economía: la bioeconomía. Las provincias involucradas —Asturias, Huesca, Castellón, Valencia, Cuenca, Jaén, Granada, Cáceres, Ciudad Real, Salamanca, Lugo y Lleida— concentran más del 30% del capital natural renovable de España, gestionado por agricultores, ganaderos, propietarios forestales y pequeñas administraciones locales. Este patrimonio, hasta ahora desatendido como factor productivo, es ahora el eje central de una estrategia que aspira a generar prosperidad, bienestar, empleo e inversión en los territorios rurales. María Ángeles Pallarés, vicepresidenta de la Diputación y responsable del área de Economía, ha participado en la presentación de la agenda en Sevilla, donde ha defendido que los territorios no deben ser solo receptores de políticas públicas, sino protagonistas activos de su transformación. En el caso de Castellón, Pallarés ha destacado su tradición industrial, el sector cerámico de referencia internacional, su posición estratégica en el Mediterráneo y su capacidad logística como fortalezas clave. Sin embargo, reconoce que el contexto actual exige prepararse ante cambios tecnológicos, energéticos y demográficos. Por eso, la institución está trabajando en identificar nuevas actividades que complementen el modelo productivo actual, como el sector forestal y la agricultura regenerativa. Estas no solo responden a criterios ambientales, sino que permiten conectar el capital natural con nuevas oportunidades de actividad económica, innovación y fijación de población. La Agenda Compartida CITs plantea precisamente convertir recursos como el suelo, el bosque, la biomasa y los recursos agrícolas en factores de valor económico dentro de los propios territorios. Para Pallarés, las diputaciones deben actuar como nexo entre los distintos agentes del territorio, agregando recursos dispersos, coordinando cadenas de valor y estructurando proyectos con suficiente dimensión para atraer inversión. La cooperación entre las provincias permitirá compartir soluciones, sumar recursos y fortalecer la capacidad de interlocución ante administraciones nacionales y europeas. 'Castellón no tiene que afrontar estos retos en solitario', ha subrayado. 'Tenemos recursos, tenemos capacidades y tenemos sectores que pueden generar nuevas oportunidades'. Ahora, el reto es trabajar conjuntamente para ponerlos en valor.
Economía y Desarrollo
Castellón lidera alianza de 11 provincias rurales para impulsar la bioeconomía desde el territorio
Castellón se une a 11 provincias rurales en una iniciativa para convertir el capital natural en motor de desarrollo económico. La vicepresidenta María Ángeles Pallarés defiende el protagonismo de los territorios en su transformación.