
El 8 de octubre, el Salón de Cristal del Ayuntamiento de València abrirá sus puertas para acoger una exposición única: La Nostra Senyera. Por primera vez en muchos años, la Reial Senyera y la espada de Jaume I estarán expuestas juntas, en un año especialmente significativo por el 750 aniversario de la muerte del monarca conocido como el Conqueridor. La concejala de Fiestas y Tradiciones, Mónica Gil, ha destacado que este año tiene «un significado especial» y que la ciudad quiere que los valencianos puedan contemplar estos dos símbolos de enorme valor al mismo tiempo. La muestra, abierta de 10:00 a 21:00 horas, incluirá tres interpretaciones del Cant a la Senyera a cargo de la Coral Polifónica Valentina. A las 19:30 horas, la plaza del Ayuntamiento se convertirá en escenario de una Muestra de Bailes, Músicas y Canciones Valencianas, con la participación de grupos de danza y folklore de distintos municipios. La víspera culminará con un espectáculo de pirotecnia en el Puente de Monteolivete a partir de las 23:30 horas.
El día grande, el 9 d’Octubre, arrancará a las 12:00 con la Procesión Cívica desde la plaza del Ayuntamiento, con el tradicional descenso de la Reial Senyera desde el balcón consistorial. La comitiva recorrerá San Vicente, la plaza de la Reina y la Catedral, donde se celebrará un tedeum. Tras la ofrenda floral ante la estatua de Jaume I en la plaza de Alfonso el Magnánimo, la procesión regresará al Ayuntamiento. Alrededor de las 14:00 horas, la plaza acogerá la tradicional mascletà. Por la tarde, la XXI Entrada de Moros i Cristians, desde los Jardines de la Glorieta, incluirá un homenaje a las localidades afectadas por la dana del 29 de octubre de 2024, con la participación de representantes de Catarroja, Massanassa, Benetússer, Aldaia, Sedaví, Paiporta, Alaquàs, Quart, Manises, Riba-roja y Chella.
La programación, aprobada por la Junta de Gobierno Local, comenzó el 2 de octubre con la Entraeta Festera de Moros i Cristians, y se prolongará hasta el día grande. Los actos incluyen desfiles, ofrendas florales, espectáculos de música y pólvora, y una fuerte apuesta por la participación ciudadana, con la inscripción abierta para la dansà popular. Este año, el 9 d’Octubre no solo celebra la historia, sino que también reconoce el dolor de las comunidades afectadas por la DANA, convirtiéndose en un acto de memoria y solidaridad.